El Chahuistle-Paty Corro

Movimiento Ciudadano (MC) lleva años construyendo un discurso en torno a la renovación, la agenda ciudadana y la ruptura con las viejas estructuras partidistas. Sin embargo, Néstor Camarillo su apuesta más reciente en Puebla parece caminar en sentido opuesto.

La incorporación —y evidente impulso— del exdirigente del PRI poblano, marca un giro estratégico que ha levantado cejas dentro y fuera del partido naranja.

Y es que hoy, todo apunta a que Camarillo será el candidato de MC a la gubernatura de Puebla.
El problema no es su llegada… sino lo que significa.

Del PRI a MC: un salto que evidencia más pragmatismo que convicción

Cuando Camarillo renunció al PRI después de haberlo dirigido durante la etapa más crítica de su historia —la que muchos señalan como la debacle— era cuestión de tiempo para que buscara cobijo político.

Su salida no fue limpia ni menor: se llevó operadores, estructuras y cuadros que durante años respondieron al tricolor.

Para algunos, ese “activo político” vale oro; para otros, trae consigo todos los vicios que MC dice combatir.

Fedrha Suriano, dirigente estatal, lo entendió rápidamente.

Su rechazo inicial fue frontal.

No obstante, después que el círculo nacional del Movimiento Naranja lo arropara no tuvo más que ceder.

La política, una vez más, mostrando su rostro más predecible.

Un respaldo nacional que manda un mensaje directo a Puebla

Que en su más reciente informe legislativo aparecieran Jorge Álvarez Máynez, coordinador nacional de Movimiento Ciudadano; Clemente Castañeda, coordinador de los senadores de la ola naranaja y Luis Donaldo Colosio, quien se perfila como próximo candidato a la presidencia de México.

No fue un gesto de cortesía; fue una señal de alineamiento.
Un “esto ya está decidido” con reflector de por medio.

La frase de Colosio —”Eres el senador más productivo que tiene el estado de Puebla- debe leerse más como declaración estratégica que como reconocimiento objetivo.

MC necesitaba justificar públicamente la incorporación de un exdirigente del PRI cuestionado por su historial… y así lo hizo.

La construcción del candidato: espectaculares y desplazamiento interno

La campaña de posicionamiento ya inició.

Es claro.

Espectaculares en puntos estratégicos, presencia mediática, y una estructura que empieza a moverse como si ya estuvieran en precampaña.

El crecimiento acelerado de la figura de Camarillo no solo fortalece su aspiración, sino que desplaza a perfiles internos de MC, quienes durante años construyeron la marca, pero hoy observan cómo un recién llegado encabeza la fila.

Entre ellos, la propia Fedrha Suriano, que pasa de lideresa a figura testimonial.

La pregunta de fondo: ¿MC está construyendo una alternativa o reciclando al viejo sistema?

La llegada de Camarillo, más que sumar, obliga a MC a mirarse en el espejo.

¿Quiere consolidarse como una opción fresca y disruptiva?

¿O está dispuesto a sacrificar su narrativa por un perfil con estructura, experiencia y… un pasado incómodo?

Porque si algo ha dejado claro el senador poblano es su habilidad para sobrevivir políticamente, incluso a costa del partido que lo vio crecer.

Y si algo ha dejado claro MC en Puebla es que prefiere una candidatura competitiva, aunque contradiga su discurso, antes que apostar por su propia militancia.

El 2027 está cerca y Camarillo avanza con pasos firmes, pero también bajo la sombra de sus cuestionamientos.

La duda no es si será candidato.

La duda es si Movimiento Ciudadano podrá sostener el costo político de su decisión
o si está firmando su propia contradicción más grande en Puebla.