El Chahuistle-Paty Corro

El reciente informe trimestral de Lupita Cuautle, presidenta de San Andrés Cholula fue mucho más que un balance de resultados; también dejó un mensaje político claro.

La alcaldesa habló de una persecución en su contra, una postura con la que buscó evidenciar que el trabajo de su administración ha estado acompañado de presiones y señalamientos que, responden más a intereses políticos que a una evaluación objetiva de su gestión.

Lejos de mostrarse a la defensiva.

Cuautle aprovechó el espacio para reafirmar que continuará enfocada en gobernar y entregar resultados.

El mensaje también fue interpretado como el inicio de su posicionamiento rumbo al próximo proceso electoral, donde la reelección aparece como una posibilidad cada vez más sólida.

TE INTERESA LEER:San Andrés Cholula registra disminución en robo, narcomenudeo y violencia familiar

En Acción Nacional el escenario luce favorable para la edil.

Si bien no es un secreto que su relación con Mario Riestra, dirigente estatal del PAN, no ha sido particularmente cercana, hoy la prioridad del partido parece estar por encima de cualquier diferencia personal: conservar los municipios que gobierna.

En ese contexto, San Andrés Cholula representa una de las plazas más importantes para el panismo, y Lupita Cuautle llega con la ventaja de ser la figura mejor posicionada para defenderla.

La lógica política apunta a que el PAN privilegiará la competitividad sobre las afinidades internas.

Por ello, salvo un giro inesperado, Cuautle no tendría mayores dificultades para convertirse nuevamente en la candidata del partido.

Su informe trimestral no sólo sirvió para rendir cuentas sobre los avances de su administración; también confirmó que su proyecto sigue vigente y el envío de un mensaje político claro que buscará refrendar la confianza de las y los ciudadanos desde una posición de fortaleza.