Docentes de escuelas públicas de primaria y secundaria de Puebla reconocieron que están rebasados para atender la violencia física y verbal que sufren los menores en sus hogares.
Y es que diferentes maestros entrevistados por Alcance Diario coincidieron en que los principales agresores de los menores son sus papás, abuelos y hermanos, quienes los golpean, queman, los dejan sin comer o los explotan laboralmente tras salir de la escuela.
Sin embargo, aunque los docentes quieren incidir para ayudarlos, se topan con que los mismos padres de familia los amenazan para que no intervengan.
Un profesor de la Colonia La Loma relató que un día quiso ayudar para que dejaran de golpear a una estudiante de secundaria.
Sin embargo, su padre, a quien identificó como vendedor del Mercado La Unión, lo amenazó y amagó con matarlo saliendo de la institución.
“Le dijeron a mi directora que dejara de meterme porque me iban a encontrar en las calles muerto, y que si seguía de chismoso, se iban a olvidar de que soy maestro”, dijo el docente, quien prefirió omitir su nombre por seguridad.
Asimismo, los catedráticos explicaron, que hay menores de edad que sufren violencia, porque sus madres argumentan que no los querían desde su embarazo y que tenerlos les ha coartado sus planes de vida.
Mientras que otros reciben maltratos por sus padres en venganza contra sus ex parejas, cuando enfrentan procesos de divorcios.
“Tenemos chiquitos a los que les pegan horrible, y entonces tenemos que valorar si pasar los reportes escolares o no, porque ya sabemos que se desquitan con ellos a golpes y no tanto por lo que hicieron, sino por el coraje que ya les tienen”, explicó Marcela C., docente de una escuela en San Francisco Totimehuacán.
Menores de Puebla son testigos de violencia contra sus madres
También, contaron, hay menores que ven cómo sus madres son golpeadas y hasta abusadas sexualmente por sus padres, o humilladas por sus parejas sentimentales, y tienen que lidiar con la violencia en sus hogares.
“La violencia que sufren nos rebasa, por más que queremos ayudarle a los menores no tenemos las herramientas para hacerlo y la violencia que viven, también la reflejan aquí, porque ellos mismos se vuelven violentos o se dejan que los agredan para tener atención”, reconoció Marco A, docente de una escuela en el Centro Histórico de Puebla.
Asimismo, explicó que aunque en las instituciones les brindan apoyo, a través de las Unidades de Servicio de Apoyo a la Educación Regular, (USAER), la atención es lenta y con poco personal, aunado a que los menores no siempre tienen la confianza para contarles sus problemas a los psicólogos en turno.
Finalmente, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 2021, (ENDIREH), estimó que el 70.8 por ciento de las mujeres de 15 años o más, experimentaron algún tipo de violencia: psicológica, física, sexual, económica o patrimonial a lo largo de la vida.
Además, en el estado de Puebla, 10.6% de la población de mujeres de 15 años y más ha vivido situaciones de violencia por parte de su familia en los últimos 12 meses.
Y del total de mujeres de 15 años y más, 47.3% experimentó algún tipo de violencia en la infancia; 39.4% vivió violencia física, 27.1% violencia psicológica y 11.2% violencia sexual.

