A sus 22 años, Eva Ramos Santamaría, estudiante de Medicina de la Universidad del Valle de Puebla, fue seleccionada para participar en una estancia en el Space Center Houston, una experiencia que le permitirá acercarse al sector aeroespacial y unir dos de sus grandes pasiones: la medicina y el espacio.
Originaria de Nealtican, Puebla, Eva cuenta que desde niña sentía fascinación por las estrellas y el universo.
Con el paso de los años comenzó a investigar por su cuenta hasta descubrir que la medicina también tiene un papel importante en la exploración espacial, especialmente en los cambios que experimenta el cuerpo humano bajo condiciones como la microgravedad.
“Desde muy pequeña siempre tuve el deseo de poder aprender más sobre el espacio, sobre las estrellas”, contó Eva en entrevista exclusiva con Alcance Diario.
Ahora se encuentra preparada para representar a Puebla y motivar a otros jóvenes, especialmente a niñas y mujeres interesadas en la ciencia.
“Hoy en día sé que esa decisión tan valiente permitió que pueda ir y representar el lugar de donde vengo y poder animar a más niños y jóvenes, en especial a jovencitas”, expresó.
Efectos de la microgravedad, su objeto de estudio
Durante su estancia, Eva espera convivir con ingenieros, especialistas y otros participantes para conocer distintas áreas del sector aeroespacial y llevar a la práctica los conocimientos que ha adquirido en las aulas de Medicina.
Uno de sus principales intereses está relacionado con el sistema linfático y los efectos que la microgravedad provoca en la distribución de los fluidos corporales.
Su propuesta contempla un sistema multicapa con un dispositivo inteligente que pueda favorecer el flujo de estos fluidos durante las misiones espaciales.
La estudiante reconoce que para desarrollar soluciones de este tipo será necesario trabajar de manera interdisciplinariacon físicos, ingenieros y especialistas en biomedicina.
Además, considera que la prevención será fundamental para enfrentar los problemas de salud que puedan surgir durante la exploración espacial.
La estancia también contempla el desarrollo de un proyecto en equipo y, en caso de resultar ganador, podría tener la posibilidad de continuar su desarrollo hasta llegar a la Estación Espacial Internacional.
Sin embargo, aunque su lugar en el programa está asegurado, Eva todavía enfrenta un reto: reunir alrededor de 80 mil pesos para cubrir los gastos relacionados con su participación.
Para conseguirlo ha organizado distintas actividades, entre ellas una rifa, un bazar y un evento con causa, además de recibir apoyo de habitantes de Nealtican.
Además, Eva abrió la campaña en GoFoundMe “Apoya a Eva a ir al IASP 2026”, con una meta de 80 mil pesos para cubrir la cuota del programa, boletos de avión redondos, hospedaje y viáticos.
El talento está también en las comunidades: Eva
Para Eva Ramos, este proceso también le ha permitido comprobar que el talento existe en las comunidades y que el apoyo puede ser determinante para que los jóvenes alcancen sus objetivos.
“Que no dude en apoyar a un joven que tiene sueños muy grandes”, pidió a quienes estén considerando sumarse a su causa.
Detrás de esta meta también está el respaldo de su familia, especialmente el de su mamá, quien desde pequeña le enseñó a confiar en sus capacidades. Eva recuerda una frase que marcó su crecimiento: “Lo vamos a hacer, yo confío en ti”.
También considera que aquello que muchas personas llaman sueños debe convertirse en metas y que la clave está en investigar, buscar oportunidades, acercarse a personas que inspiren y ser valientes.
“Para mí son metas, porque cuando tienes una meta es algo que tienes como predicho que lo vas a hacer”, explicó.
Mientras trabaja para hacer realidad su estancia, continúa con su formación como médica y mantiene una disciplina que desde Puebla también es posible perseguir grandes metas y que la medicina puede encontrar nuevas fronteras más allá de la Tierra.

