Fisuras y alteraciones los materiales, que pueden derivar en filtraciones y otros problemas estructurales, son algunos de los efectos que puede tener el calor en nuestras casas y pavimentos.
Así lo informó Pedro Luis Díaz Bermúdez, director de la Facultad de Ingeniería Civil de la UPAEP, quien aseguró que los cambios constantes de temperatura provocan variaciones en el comportamiento de los materiales.
Esto en el marco de la entrada de la tercera ola de calor en México, que según la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y autoridades de Protección Civil (PC), podría mostrar sus efectos este fin de semana.
La afectación más visible y notoria es la expansión y contracción de los materiales en casas. Las estructuras de concreto, acero y tabique, son sensibles a las fluctuaciones de temperatura, expandiéndose con el calor y contrayéndose al enfriarse.
Estos cambios pueden provocar fisuras y alteraciones en las propiedades mecánicas de los materiales, lo que puede derivar en filtraciones y otros problemas estructurales, acotó Díaz Bermúdez.
Señaló que un ejemplo de estos efectos se ve en las losas de las casas, donde las fisuras pueden permitir filtraciones si no están bien impermeabilizadas. La impermeabilización común con acrílicos, si no se realiza adecuadamente, no resiste bien estas expansiones y contracciones.
Otra recomendación es utilizar colores claros en los impermeabilizantes para reducir la absorción de calor.
Mencionó que las altas temperaturas también pueden afectar los recubrimientos cerámicos, que pueden despegarse si no se usaron adhesivos adecuados, y las pinturas, que se degradan más rápido debido a la radiación ultravioleta, especialmente los colores oscuros.
Calor aumenta vulnerabilidad de estructuras
Pedro Luis Díaz indicó que, desde una perspectiva más ingenieril, las altas temperaturas pueden reducir la capacidad de carga de las estructuras y aumentar su vulnerabilidad ante fenómenos naturales.
Por su parte, Daniel Dámazo Juárez, profesor de la Facultad de Ingeniería Civil de la UPAEP, dijo que una de las áreas que absorbe una gran cantidad de calor son las azoteas de las casa y en general, ya que reciben directamente los rayos solares. Por lo tanto, es crucial impermeabilizarlas y prepararlas adecuadamente.
Una opción es darle una pendiente a la azotea con materiales ligeros como piedra pómez, tepetate o relleno fluido. Estos materiales son livianos y pueden absorber el calor, mejorando el confort interior.
En los muros, el uso de concreto ligero celular también puede ayudar a amortiguar los efectos del calor. Este tipo de concreto es térmico y puede reducir tanto el calor como el frío.
Finalmente, se indicó que para las nuevas construcciones, es recomendable usar relleno fluido y concreto ligero celular. Estos materiales no solo absorben el calor, sino que también mejoran la durabilidad y confort de los edificios.

