Madre denuncia malos tratos de médicos en el Hospital para el Niño PoblanoFoto: Especial.

Una madre de familia denunció a dos doctores del Hospital para el Niño Poblano por presuntos malos tratos hacia su hijo menor, Zaid.

En este sentido, a través de la red social TikTok, la madre explicó que esto sucedió luego de que su hijo sufriera un accidente en una resbaladilla el pasado 13 de marzo.

Ahí, la madre explicó que llevaron a Zaid al Hospital para el Niño Poblano debido a la lesión en un dedo de su mano.

Al llegar, fue atendido por el doctor Rodrigo Rojas, quien informó que el dedo lesionado no tenía posibilidad de recuperación y que sería necesaria una amputación total.

La madre llevó el fragmento del dedo del menor con la esperanza de que pudieran reimplantarlo. 

Sin embargo, el doctor respondió de forma grosera, diciéndole que “si queria ya podía tirar el cacho de dedo a la basura porque no servía“.

Según la madre, en ningún momento se le informó con claridad sobre el procedimiento que se aplicaría a su hijo.

Luego de horas de su intervención los doctores decidieron coser el pedazo de dedo, sin ofrecer mayores explicaciones.

Tras la intervención quirúrgica, Zaid recibió atención médica en días posteriores. Sin embargo, la madre aseguró que las curaciones se realizaron de forma agresiva.

Posteriormente, dieron de alta al menor con la indicación de regresar el 18 de marzo para revisión. Pero, debido a la atención deficiente, la familia decidió consultar a un médico particular.

Doctores amordazaron al niño para que no se quejara

Aún así, el 31 de marzo regresaron al Hospital para el Niño Poblano para que le retiraran los puntos, donde siguieron los malos tratos.

Inicialmente, una doctora debía encargarse del procedimiento, pero finalmente lo hicieron el doctor Rodrigo Rojas y el doctor Isaac Villaseñor.

La madre denunció que ambos médicos trataron al menor con violencia.

En su publicación, afirmó que el doctor Villaseñor introdujo una gasa en la boca del niño a la fuerza y le dijo que se callara.

La madre reclamó por la acción, pero el doctor le pidió que se retirara. Y cuando ella solicitó su nombre para presentar una queja, él se negó a proporcionarlo. 

Después, el doctor Isaac Villaseñor justificó su actuar diciendo que la gasa se colocó para que el menor la mordiera debido al dolor.

Actualmente, la madre espera una sanción contra los médicos involucrados por los presuntos actos de violencia cometidos durante la atención.