El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) compartió la localización de vestigios prehispánicos en el municipio de Xiutetelco, Puebla
Y es que desde diciembre de 2025 el INAH realiza un rescate arqueológico que permite recuperar materiales prehispánicos clave para comprender los orígenes del asentamiento.
Ya que el núcleo del poblado actual se asienta sobre lo que fue una importante ciudad prehispánica de aproximadamente 28 hectáreas.
Las características arquitectónicas de los basamentos localizados apuntan a la existencia de un amplio espacio ceremonial que, además, fungió como un nodo estratégico para el intercambio de bienes suntuarios a larga distancia.
#Espectacular🤩A través de sus redes sociales, el #INAH dio a conocer el hallazgo de vestigios prehispánicos en Xiutetelco, #Puebla 🥳🤩.
— Alcance Diario – Noticias desde Puebla (@AlcanceDiario) January 28, 2026
👉Primeros indicios reportan que podrían tener relación con los grupos huastecos que habitaron la región. pic.twitter.com/g4bxCgokXt
Cabe destacar que las labores de salvamento arqueológico se originaron de las obras de repavimentación en la calle Cuauhtémoc.
Dichas acciones se desarrollan en coordinación con el Centro INAH Puebla, como parte de una estrategia conjunta para la preservación del patrimonio arqueológico.
En este sentido, el equipo de investigación ha recuperado diversos elementos que aportan información sobre el modo de vida de los antiguos habitantes de Xiutetelco.
Así, los hallazgos evidencian un continuum cultural que abarca desde etapas previas al periodo Clásico (100 – 650 d.C.),hasta finales del Posclásico Temprano (900 – 1200 d.C.).
Entre los materiales recuperados destaca una olla globular, de aproximadamente 30 centímetros de diámetro, descubierta a principios de enero de 2026, que posiblemente data del Epiclásico (600-900 d.C.).
Y se asocia a la plataforma de un basamento, similar a otras registradas en la región, como las localizadas en el municipio de Teteles de Ávila Castillo.
Este tipo de vasijas se suelen vincular con prácticas funerarias, en particular con entierros de infantes recién nacidos.
Debido a su fragilidad, la pieza se extrajo en bloque para su posterior excavación y traslado al Museo Comunitario de Xiutetelco, junto a otros vestigios prehispánicos.

