Lo que parecía un día normal, sin sobresaltos ni sorpresas mediáticas, terminó con un día hecho pedazos. Tal pareciera que las provocaciones de la 4T a la comunidad de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) se empeñan en mantener al gobierno estatal en la picota nacional, en lugar de coadyuvarlo a extinguir el incendio.
El caso de la UDLAP, que lleva siete meses en un litigio entre la familia Jenkins, ha evidenciado el pésimo manejo de la crisis política, social y mediática por parte del gobierno de Puebla y sus aliados del Partido Morena. Y para muestra lo que sucedió la tarde de este martes.
En medio de las comparecencias del sector educativo, como parte de la glosa del informe del gobernador Miguel Barbosa ante el Congreso del Estado, la legisladora del Partido Acción Nacional (PAN) por el distrito de Cholula, Aurora Sierra, pidió al titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Melitón Lozano Pérez, aclarar cuál ha sido el papel del gobierno estatal en el conflicto de la UDLAP que se sigue en tribunales.
A ello, Melitón Lozano Pérez señaló que el problema en la UDLAP, es un caso de una institución educativa de carácter privado que se tiene que dirimir en tribunales. Además, aseguró que el gobierno estatal no es parte del conflicto; no obstante, mencionó que estarán pendientes de la resolución que emita la autoridad competente.
Sin embargo, minutos más tarde, la legisladora del Partido del Trabajo, Nora Merino Escamilla, pidió el uso de la palabra para lanzar -desde Tribuna- un reto a los integrantes de la bancada del PAN: Asistir a las instalaciones de la UDLAP y comprobar que la institución no está tomada por policías estatales, como se ha dicho en reiteradas ocasiones.
La bancada local panista, casi completa, cumplió el reto y la provocación de la legisladora del PT.
Ya en la UDLAP, la legisladora Mónica Rodríguez della Vechia y otros diputados comprobaron que la institución no estaba abierta, y que en su interior se encontraban elementos de la empresa de seguridad privada TP, cuyas instrucciones son: no dejar pasar a nadie que no sea autorizado por el grupo de Armando Ríos Pitter, encargado impuesto de la universidad.
A la reunión se fueron sumando estudiantes, profesores, administrativos y padres de familia de la UDLAP, para demandar que la institución sea liberada y entregada a la gestión que encabeza Cecilia Anaya Berríos.
Durante la protesta, afuera del campus ubicado en la Recta a Cholula, un grupo de policías estatales -armados y en franca actitud provocativa – azuzaron a los estudiantes, quienes no dudaron ni un segundo en bloquear la circulación vial en la Recta a Cholula, y más tarde en el Periférico Ecológico.
El caos iniciado por la provocación de la 4T había rendido frutos. El escenario era un polvorín, con los ánimos de los estudiantes a flor de piel y la energía para demandar por más de 4 horas la apertura de la UDLAP y la restitución de las autoridades de la Fundación Mary Street Jenkins, lideradas por Margarita Jenkins de Landa.
En su intento por extinguir el fuego comenzado por Merino Escamilla, el Poder Judicial del Estado apenas pudo lanzar un exhorto disfrazado de resolución definitiva, para tratar de obligar al regreso a las aulas en la UDLAP bajo la tutela de Armando Ríos Pitter, quien fuera designado por un órgano dependiente del gobierno estatal.
No obstante, el “resolutivo” queda sin efecto, pues ninguna autoridad judicial local está por encima de las instancias federales, donde actualmente se dirimen sendos amparos y resoluciones pendientes promovidas por la representanción de Margarita Jenkins de Landa.
Por la noche, Cecilia Anaya Berríos, rectora interina de la UDLAP, llamó a la comunidad univeristaria a mantener la calma y agotar todas las instancias legales posibles, para que el inmueble de San Andrés Cholula sea devuelto legalmente por los actuales ocupantes, sin condicionar el respaldo a quienes tienen “secuestrada” a la universidad.
Finalmente, la mayoría de los estudiantes regresaron a casa, utilizados por el manejo político de los diputados locales y azuzados por la petista Nora Merino Escamilla. No obstante, volverán a la toma de vías de comunicación por la tarde de este miércoles para seguir demandando #UDLAPLibre.

