La depresión, la ansiedad y los trastornos de conducta concentran parte de la demanda de atención entre adolescentes en Puebla, mientras que en menores de 10 años destacan los trastornos del neurodesarrollo.
A estos casos se suma el uso excesivo de dispositivos electrónicos, una situación que puede provocar irritabilidad y afectar actividades cotidianas.
Estos son algunos de los principales casos que atiende el Centro Poblano de Salud Mental Integral para Niñas, Niños y Adolescentes (CEPOSAMI), espacio especializado en la atención de menores de entre 2 y 17 años.
En entrevista con Alcance Diario, la directora del CEPOSAMI, Umi Choda Morales, explicó que las necesidades de atención cambian según la edad.
En los menores de 10 años, el centro recibe principalmente solicitudes relacionadas con trastornos del neurodesarrollo, trastorno del espectro autista y trastornos del lenguaje.
Además, el caso de los adolescentes, la demanda se concentra en problemas de depresión, ansiedad y conducta.
También aumentan los casos relacionados con el uso excesivo de dispositivos electrónicos, ante situaciones en las que los padres intentan establecer límites y los menores presentan cambios importantes en su comportamiento.
📱 🧠🚨 ¡Ojo! El uso excesivo del celular ya es una situación que preocupa al CEPOSAMI en niñas y niños de Puebla. Especialistas señalan que una señal de alerta puede aparecer cuando retirar el dispositivo provoca una irritabilidad intensa.
— Alcance Diario – Noticias desde Puebla (@AlcanceDiario) August 18, 2026
☝🏻El CEPOSAMI atiende a menores de 2 a… pic.twitter.com/QAHhx6DcvE
El uso excesivo del celular también genera señales de alerta
Choda Morales explicó que la dependencia a un dispositivo puede presentar señales similares a las que aparecen ante cualquier estímulo del que una persona desarrolla una dependencia.
Una de las principales alertas surge cuando el menor muestra una irritabilidad intensa al momento de retirarle el dispositivo.
En niñas y niños, esta reacción puede expresarse mediante enojo o ira, debido a que todavía cuentan con menos herramientas para manejar sus emociones.
Si bien indicó que en adolescentes también puede aparecer una respuesta similar cuando los padres establecen límites al tiempo de uso.
El problema puede adquirir otras dimensiones cuando el dispositivo comienza a interferir con las actividades diarias.
La directora del CEPOSAMI señaló que algunos adolescentes descuidan su higiene personal, duermen menos, pierden el interés por comer o dejan de cumplir con sus responsabilidades por permanecer frente al celular.
Ante estas situaciones, señaló que las emociones de los menores son válidas, pero no todas las conductas resultan adecuadas.
Por ello, una llamada de atención no siempre resuelve el problema, ya que algunos casos requieren una valoración y un abordaje integral.
Servicios de alto costo
En ese sentido, la directora del centro indicó que el acceso a este tipo de servicios también representa un reto para las familias debido al costo de las consultas particulares.
Pues una atención psiquiátrica puede alcanzar entre mil y 2 mil pesos, mientras que una valoración neuropsicológica puede costar entre 10 mil y 12 mil pesos y requiere una actualización anual.
Frente a estos costos, el CEPOSAMI representa una alternativa para las familias que necesitan atención especializada sin costo.
El centro reúne distintas áreas para atender problemas relacionados con la salud mental, el neurodesarrollo y el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.
Ofrecen talleres gratuitos, primer paso para conocer si existe una problemática
Además de las consultas, el centro ofrece talleres de psicoeducación para madres, padres y tutores. Estos espacios buscan ayudar a las familias a distinguir entre conductas propias del desarrollo y aquellas que requieren una valoración profesional.
Choda Morales explicó que las redes sociales también pueden generar confusión entre madres y padres, debido a la gran cantidad de información disponible sobre salud mental.
Por ello, los talleres permiten establecer criterios para identificar señales de alerta y determinar cuándo resulta necesario acudir con un especialista.
La directora destacó que estos espacios también pueden servir como un primer acercamiento para las familias que no saben cómo acompañar a un menor que expresa malestar emocional.
Las familias interesadas pueden solicitar información a través de los canales oficiales del CEPOSAMI o comunicarse al teléfono 22 21 084033.

