Para todos aquellos y aquellas personas que son amantes de la historia, en Puebla hay un sitio que te puede llevar miles de años atrás: la Zona Paleontológica Pie de Vaca.
Tal vez no lo sabían, pero Tepexi de Rodríguez, ubicado en la Mixteca poblana, es uno de los sitios paleontológicos más importantes de México.
Entre sus principales localidades fosilíferas destacan la cantera Tlayúa, de edad Cretácico Temprano; Los Ahuehuetes, del Oligoceno; y Pie de Vaca, correspondiente al Plioceno-Pleistoceno.
Los primeros fósiles de la cantera Tlayúa se descubrieron a finales de la década de 1950 por Miguel Aranguthy, quien encontró lajas con peces petrificados.
Desde entonces, Tepexi se ha convertido en un punto de referencia para la investigación paleontológica nacional e internacional.
Uno de los lugares más sorprendentes es la Zona Paleontológica Pie de Vaca, un museo a cielo abierto donde aún pueden observarse huellas fosilizadas de animales que caminaron por esta región hace miles de años.
El sitio recibió ese nombre porque los habitantes creían que las marcas en la roca eran huellas de ganado. Sin embargo, estudios científicos demostraron que pertenecían a camélidos prehistóricos, grandes felinos y otras especies del Pleistoceno.
Estos animales vivían en Pie de Vaca
Hace aproximadamente entre 12 mil y 10 mil años, esta zona era un enorme lago con pastizales y bosques, donde había una gran diversidad de animales.
Entre ellos se encontraban camélidos de más de dos metros de altura y hasta 600 kilogramos de peso, cuyos rastros muestran que en algún momento huyeron en estampida, probablemente luego de que los persiguiera un gran felino, posiblemente el león americano, considerado uno de los felinos más grandes que han existido.
En Pie de Vaca también se descubrieron huellas de flamencos y un extraordinario tafoglifo, que corresponde al fósil de un flamenco sobre el cual pasó un camélido poco después de que el ave muriera.
Este hallazgo es único en el mundo y permitió reconstruir con gran detalle los acontecimientos ocurridos en el antiguo lago.
Además de estas especies, la región fue hogar del gliptodonte o armadillo gigante, un mamífero de hasta tres metros de longitud protegido por un enorme caparazón formado por placas óseas.
Aunque estaba adaptado para defenderse de los depredadores, desapareció al finalizar la Edad de Hielo debido a los cambios climáticos y a la presencia de los primeros grupos humanos.
También hay pinturas rupestres
Muy cerca de Pie de Vaca también se encuentra el sitio conocido como Mano de Bruja, donde existen pinturas rupestres e impresiones de manos realizadas hace aproximadamente ocho mil años.
Estas manifestaciones muestran que los primeros habitantes de la región desarrollaron rituales, expresiones artísticas y una compleja visión del mundo.
Actualmente, la Zona Paleontológica Pie de Vaca está abierta al público con acceso gratuito y se recomienda visitarla entre las 9:00 y las 17:00 horas.
Para llegar a la Zona Paleontológica Pie de Vaca la forma más rápida es en automóvil particular tomando la carretera Cuapiaxtla – Acatlán de Osorio, con un tiempo estimado de 1 hora y 55 minutos partiendo desde la zona metropolitana de Puebla.
Durante el recorrido es fundamental respetar las áreas delimitadas y evitar pisar las huellas fosilizadas para contribuir a la conservación de este invaluable patrimonio natural.
Visitar Tepexi de Rodríguez y la Zona Paleontológica Pie de Vaca es realizar un viaje al pasado, donde cada roca y cada huella cuentan la historia de un México prehistórico que alguna vez fue hogar de gigantescos animales y de los primeros seres humanos que habitaron estas tierras.

