La Biblioteca Palafoxiana celebró 380 años de historia como uno de los principales referentes culturales y patrimoniales de Puebla.
Para conmemorar este aniversario, el recinto realizó un evento especial el 5 de septiembre, en el que participaron autoridades y representantes del sector cultural.
La directora de Museos Puebla, María Fernanda Cruz, encabezó la conmemoración por el 380 aniversario de la Biblioteca Palafoxiana.
— Alcance Diario – Noticias desde Puebla (@AlcanceDiario) September 5, 2026
Durante el evento, destacó la importancia de conservar y preservar este emblemático espacio histórico.
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Durante la celebración, la directora de Museos Puebla, María Fernanda Cruz Domínguez, destacó la importancia histórica de la biblioteca.
Asimismo, señaló que su valor va más allá de la colección de libros antiguos, pues representa parte de la memoria escrita.
Como parte de las acciones de preservación y difusión cultural, el recinto albergará durante septiembre la exposición “La memoria viva de los pueblos originarios”, de la artesana Pascasia Cecilia Jaime Lino.
La colección reúne piezas elaboradas con técnicas tradicionales y teñidas con grana cochinilla, las cuales estarán disponibles para el público.
380 años de historia
La Biblioteca Palafoxiana se fundó el 5 de septiembre de 1646, cuando el obispo de Puebla, Juan de Palafox y Mendoza, donó su biblioteca personal, integrada por 5 mil volúmenes, a los colegios tridentinos.
Además de contribuir a la formación de su clero, Palafox y Mendoza buscó favorecer la educación de la sociedad poblana.
Por ello, estableció que cualquier persona que supiera leer pudiera ingresar al recinto y consultar sus libros.
En 1773, el entonces obispo de Puebla, Francisco Fabián y Fuero, estableció la nave principal de la Biblioteca Palafoxiana.
Con una longitud de 43 metros, para poner a disposición de la población la colección de Palafox y su propio acervo.
También ordenó la construcción de dos pisos de estantería elaborada con ayacahuite, coloyote y cedro, elementos que forman parte de la identidad arquitectónica del recinto.
Con el paso de los años, el acervo aumentó gracias a las donaciones de los obispos Manuel Fernández de Santa Cruz y Francisco Pablo Vázquez, además de la incorporación de las bibliotecas de los colegios jesuitas.
Actualmente, la Biblioteca Palafoxiana cuenta con 45 mil 059 volúmenes que datan de los siglos XV, XVI, XVII, XVIII y XIX, además de una menor cantidad de ejemplares del siglo XX.
En 1981, el recinto recibió la declaratoria de Monumento Histórico Nacional.
Posteriormente, en 2005, la UNESCO reconoció la variedad y riqueza de su acervo bibliográfico al incorporarlo al programa Memoria del Mundo.
Con este reconocimiento, la Biblioteca Palafoxiana asumió mayores responsabilidades para conservar su patrimonio y mantenerlo al servicio de la ciencia y la cultura, en línea con el propósito que impulsó Juan de Palafox y Mendoza al crear este espacio.

