El Movimiento Antorchista logra que la gente de las colonias populares o de las comunidades campesinas se transforme cuando los impulsa a practicar el arte.
Esto se vio plasmado cuando la organización realizó su “Festival de ganadores” de la Espartaqueada Cultural Nacional en el zócalo de la capital, en el que participaron varios grupos artísticos de las colonias del norte y sur de la ciudad.
En este sentido, capitalinos y turistas aplaudieron la belleza de las representaciones de los colonos de Balcones del Sur, la 1° de Mayo, la 6 de junio, la 2 de marzo y de muchas otras zonas en donde la gente, además de ir por el día a ganarse el sustento diario, regresa a casa a ensayar un coro, pasos de baile, danza o a aprenderse una poesía.
Sobre esto, Marisol Juárez Pérez, activista de Antorcha al norte de la capital, afirmó que fomentar la participación de los colonos en las actividades no solo desarrolla sus habilidades, capacidades y creatividad.
Sino que también fortalecen los lazos sociales, la disciplina, el trabajo comunitario y, desde luego, abre espacios para reflexionar sobre la realidad del país mediante la práctica del arte.
Cuando se organizan para participar en estas actividades se refleja el verdadero trabajo de nuestra organización: enseñar a coordinar el cuerpo y la palabra al declamar una poesía, a mover el cuerpo al ritmo de las melodías en una danza, a entonar con pasión el canto en un coro. Todo eso es ponerle corazón y conciencia al arte; eso es trabajo del pueblo.
Este esfuerzo artístico y formativo tuvo su clímax en la Espartaqueada Cultural 2025 y, para deleite del público capitalino, en el “Festival de ganadores” con los números más destacados de la Espartaqueada.
Para Marisol y para cientos de colonos que participaron, este festival no fue solo una celebración del arte, sino una muestra viva del compromiso, la disciplina y la organización popular que impulsa Antorcha desde hace años en las colonias.
Finalmente, Marisol destaca que, desde hace años, Antorcha se ha caracterizado por impulsar una lucha social que no solo se libra en las calles, sino también a través del arte.
No se trata de un arte superficial, creado para distraer al ciudadano de las verdaderas problemáticas del país, sino de un arte que educa, que sensibiliza y que contribuye a la construcción de una comunidad más consciente y unida.

