Tal parece que el caso Rocha Moya es un montaje de una serie de Netflix o Amazon -donde no se sabe si es ficción o realidad-, pues queda al desnudo cómo los intereses y ambiciones del poder están por encima del gobernar por y para el pueblo, pero sobre todo refleja el desafío de un exmandatario presidencial, y un estatal, al poder presidencial.
Desafío que -trasciende- fue cobijado, y avalado, desde finca “La Chingada”, en Palenque, Chiapas, por Andrés Manuel López Obrador.
López Obrador y Rocha Moya tienen una añeja amistad cercana a los 30 años.
Tan es así, que Rubén presumió, y lo subió a redes, que en 2021 no ganó la encuesta para el gobierno, pero su amigo Andrés Manuel lo impuso.
No se entiende de otra manera que Rubén Rocha Moya haya actuado por sí mismo, que él y solo él acordara elaborar la carta y mandarla al Congreso del Estado donde notificó su regreso al Palacio de Gobierno.
Pero sin avisarle a la inquilina de Palacio Nacional, quien se enteró por el tuit que subió Rocha.
De haber sido así, tenía claro que iba a un suicidio político.
Que nunca, jamás, un gobernante, o expresidente, podrá enfrentar al Estado, al aparato presidencial.
La respuesta de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, a la carta de reincorporación al gobierno de Sinaloa de Ricardo Rocha Moya, deja en claro que es real que éste no acordó, ni consultó ni avisó a Palacio Nacional -después de 112 días de licencia- que regresaría a tomar las riendas del estado sinaloense.
O bien, SÍ AVISÓ, pero la repuesta fue NEGATIVA.
Le dijeron que se abstuviera de esa pretensión.
Y Rocha no lo hizo.
Y el viernes a las 8:46 de la mañana, subió a redes que tomaba posesión del Palacio de Gobierno.
Para fortuna de Rocha, ese viernes la presidenta se ausentó de la mañanera por un problema de salud.
Más la respuesta presidencial no se hizo esperar por la tarde.
Lo que llevó que el gusto por presidir de nueva cuenta el gobierno de Sinaloa… le durara escazas 24 horas.
Pues el sábado notificó al Congreso de su “licencia indefinida” al frente del Palacio de Gobierno de Sinaloa.
AMBICIÓN DESNUDA DEL PODER POR EL PODER
El texto que subió Sheinbaum Pardo a su cuenta de X es duro y contundente.
Severa su redacción.
Sin mencionar por su nombre a Rocha Moya, la misiva está dirigida a él como al personaje que lo “apadrina”, apoya y respalda, que no es otro que López Obrador.
O sea, te lo digo Pedro para que lo entiendas Juan.
Textual la cita:
“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación.
“Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder.
“Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia.
“México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna.
“El pueblo no está para alimentar ambiciones personales; está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza.
“Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”, concluye.
DEL “NO ESTÁS SOLO”, DEJAN SOLO A ROCHA MOYA
Quién iba a imaginar que, del apoyo abierto de gobernadores y diputados federales a Rubén Rocha, cuando Estado Unidos lo acusó de tener ligas con el Cártel de Sinaloa, pasara a la exigencia, dos años después, de dejar el cargo.
No hay duda que el impacto de la detención de Ismael “el Mayo” Zambada en Estados Unidos modificó su postura.
El 12 de agosto de 2024, Morena emitió un comunicado de apoyo cuando “El Mayo” Zambada lo involucró en la emboscada donde los “Chapitos” lo secuestraron para entregarlo a la justicia estadounidense.
Según el líder del Cártel de Sinaloa, lo citaron para mediar entre Melesio Cuén y Rocha Moya.
A la Cámara de Diputados lo invitaron y le dedicaron un largo… “No estás solo, no estás solo, no estás solo”.
Pero cuando el gobernador Rocha Moya solicitó licencia el primero de mayo pasado, ya no hubo comunicado de respaldo.
Y al retornar al Gobierno de Sinaloa, después de tres meses de licencia, los gobernadores y diputados de Morena “condenaron la sorpresiva decisión, y lo conminaron “a la madurez y responsabilidad”.
La Secretaría de Gobernación calificó el regreso como una “decisión personal”; Morena afirmó que “no fue informado previamente” al deslindarse de la determinación; y lo gobernadores de la 4T llamaron al sinaloense a “actuar con madurez y responsabilidad”.
Incluso, el coordinador de los legisladores morenistas, Ricardo Monreal, solicitó a Rubén Rocha “reconsiderar y solicitar licencia” mientras la Fiscalía General de la República concluye las investigaciones.
Por su parte, el dirigente del Partido Verde Ecologista, y aliado morenista, Manuel Velasco Coello, demandó “a Rocha renunciar al cargo”.
No hay duda, en el sexenio obradorista gozó de protección y apoyo, el cual se extendió con Claudia Sheinbaum, pese al baño de sangre que vive Sinaloa con más de tres mil asesinatos en los últimos dos años.
Más el misil que le envió Estados Unidos se concatenó que López Obrador ya no está en Palacio Nacional, y en lugar de continuar con su licencia al gobierno… decidió enfrentar al aparato presidencial, creyendo que Sheinbaum iba acatar la indicación de la finca “La Chingada”.
No fue así.
Y hoy se está ante el rompimiento del “cordón umbilical” de Claudia con Andrés Manuel.
Al tiempo.

