Luis Leal- Diarios de Cuarentena

Desde hace semanas existe una narrativa impulsada desde el ejecutivo federal en contra de diversas instituciones educativas debido a la resistencia estudiantil como del profesorado a los cambios que se impulsan desde el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y desde la presidencia ante la resistencia de dotarles de mayor presupuesto para su funcionamiento donde se ha tachado injustamente y de manera dolosa tachando a estas instituciones como elitistas y creadoras de la desgracia nacional del neoliberalismo son una muestra de que el ejecutivo federal esta buscando reescribir la historia de nuestro país a su conveniencias dejando de lado a las diversas corrientes académicas con el fin de crear su propia verdad. 

Esto no es nuevo, en países de corte autoritario y personajes de la extrema derecha alrededor del mundo han impulsado diferentes narrativas a lo largo de los últimos años para impulsar sus proyectos nativistas y erosionar la democracia en sus respectivos países. Países como Rusia y China han impulsado cambios sustanciales en sus políticas educativas que derogan las criticas a su historia e incluso han emprendido una férrea lucha política y legal en contra de la prensa y de las organizaciones de la sociedad civil por cuestionar y criticar sus pasados sangrientos. Claro ejemplo es la disputa del Kremlin con la organización MEMORIAL que busca desenterrar y dar a conocer las consecuencias de la persecución Estalinista en contra de sus adversarios políticos. En China con la reciente demolición de la escultura ubicada dentro de una universidad que conmemoraba a los muertos de la Plaza de Tiananmén de 1989.  

Miembros de la ultraderecha también han embarcado el cambio de narrativa con sus propios fines, desde Francia hasta Estados Unidos existen personajes y movimientos que buscan crear una narrativa que les permita crear un ambiente perfecto para obtener el poder vía la erosión de la democracia. Claro ejemplo es el de Estados Unidos, donde el expresidente Donald Trump que tomado de manera total las riendas del Partido Republicano sigue impulsando la creencia de que su reelección fue robada y que el no fue participe de la intentona de golpe de estado el pasado 6 de enero del 2021. 

Andrés Manuel desde que tomo la presidencia ha intentado reescribir la historia de nuestro país, en primera instancia ha calificado a los gobiernos posteriores a 1970 como gobiernos neoliberales donde el despojo de la nación vino de un grupo de poder que busco hasta debajo de las piedras para saquear al país. Gobiernos donde imperaba la corrupción y solamente unos cuantos eran participes de la resistencia civil entre ellos, su persona y el impresentable Bartlett. 

En segunda instancia, Andrés Manuel busca reescribir la historia de nuestro país atacando a las instituciones del estado mexicano que no ha servido a sus propósitos MORENA-Gobierno, es por ello que los ataques constantes del presidente y de su manada en contra de la oposición en el Congreso de la Unión, los organismos autónomos del estado incluida a la autoridad electoral y a la Suprema Corte de Justicia de la nación que han frenado sus intentonas autoritarias son victimas de la intentona obradorista de reescribir la historia dado a que no sirven sus propósitos. 

Es claro el objetivo de esta administración que basa su gobierno en simbolismos en vez de resultados, una intentona de reinstaurar el viejo régimen de Partido-Gobierno, es por ello que los programas asistencialistas se encuentran fuera de la revisión publica para evitar criticas que sin duda causarían un dolor de cabeza a este gobierno. Por otro lado, la intentona de reivindicar al ejercito mexicano por medio de magnas obras y la entrega de funciones civiles con el afán de dejarlos fueras del escrutinio publico por su polémico pasado a cambio del respaldo total a sus intentonas políticas son una muestra clara de esta intentona de reimponer el viejo régimen del cual nos libramos recientemente.