Transcurría el gobierno de Mariano Piña Olaya y cayó el Rector de la BUAP, Samuel Malpica Uribe, en diciembre de 1989, quien posteriormente fue detenido y enviado a prisión por fraude; y en mayo de 2013 fue asesinado a fuera de su casa en la colonia San Manuel.
Vino el sexenio de Rafael Moreno Valle Rosas y su fallido intento de entrometerse en la vida de la Máxima Casa de Estudios.
Llegó el mandato de Miguel Barbosa Huerta e inició feroz persecución contra el Rector Alfonso Esparza Ortiz, no importándole violar la autonomía de la Universidad Autónoma de Puebla, lo que llevó a la comunidad académica, trabajadores y estudiantes a cerrar filas en defensa de su Alma Máter.
Los tiempos de rectores en la BUAP
La sucesión de Alfonso Esparza llevó a un serial de especulaciones que se concatenaron con la real intención de Barbosa Huerta de inmiscuirse en la elección rectoral.
Y cuando se apostaba que Esparza impondría de sucesor a Óscar Gilbón… no llegó a la silla principal de El Carolino.
Antes, finales de los 60, principios de los 70, la BUAP y sus trabajadores fueron factótum para la caída del gobernador, general Antonio Nava Castillo, quien reprimió a los lecheros para imponer su Ley de Leche Pasteurizada, negocio que le redituaría ganancias millonarias.
Vino de mandatario otro militar, general Rafael Moreno Valle, y con él las matanzas de campesinos en la Sierra Norte, hasta que llegó la orden Presidencial para que dimitiera.
Lo que llevó al hundimiento académico y estudiantil de la universidad.
Hasta que el doctor Alfredo Toxqui Fernández de Lara asumió la gubernatura y rindió frutos su programa: “cancelemos odios y rencores” e inició un caminar de la mano con los universitarios.
Breve reseña para encuadrar el trabajo, que de manera sigilosa la investigadora Lilia Cedillo Ramírez, llevó a cabo con académicos, profesores, trabajadores y estudiantes, cosechando sus 35 años de docente frente al aula y sus tránsito en el campo de la investigación, reconocida por Sirios y Troyanos.
El extinto inquilino de Casa Aguayo no avizoró la estratégica jugada de la doctora y cuando intentó frenar el proyecto, la llamada de Palacio Nacional no implicaba réplica alguna.
… Deje usted que sean los universitarios quienes elijan a su Rector.
Y así fue.
Lilia Cedillo el parteaguas en la BUAP, 84 años después
La mujer y sus circunstancias…
Así, después de 84 años con 32 rectores, finalmente una mujer rompió la jefatura y gracias al voto mayoritario de la comunidad universitaria se convirtió en la primera mujer Rectora de la BUAP, en septiembre de 2021.
Este miércoles 4 de octubre rendirá su Segundo Informe de Labores, cuya gestión conlleva una especial característica:
Ella decidió no involucrar la política universitaria con la política-política.
Ella ha dedicado estos primeros dos años de gestión a la vida interna universitaria.
Ella se apartó de los reflectores políticos gubernamentales.
Ella no vislumbra, ni vislumbrará, un cargo de elección popular.
El transcurso de Lilia Cedillo
Ella no aspira ser Alcaldesa o Gobernadora.
Ella trabaja por dejar huella en su Alma Máter.
Ella que estuvo a un paso de ingresar a la Normal del Estado.
Ella que dio el girón para inscribirse en la BUAP.
Ella, orgullosa de su modesto origen, de sus padres –mecánico y enfermera auxiliar-.
Ella, que gracias a su señora madre, estudió inglés y gracias a ello logró posgrado en la Universidad de Alabama, Estados Unidos.
La mujer y sus circunstancias…
Hasta mayo del 2021, la clase política y de gobierno no imaginaban que una mujer llegaría a dirigir la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Muchos menos la Puebla levítica.
¿Qué sigue para la doctora Lilia Cedillo? Le restan dos años de Rectora.
Y con ello, la elección Presidencial y de Gobernador de Puebla el 2 de junio de 2024, donde la BUAP se convierte en “caja de Pandora”.
¿Y después?
Llegará septiembre 2025 y tendrá que decidir:
Ir por la Reelección.
O retirarse.
Ella y solamente ella, tomará la decisión.
Al tiempo.

