En lo que va del año, Puebla ha registrado 11 intentos de linchamientos en toda la entidad poblana. Del total, 15 personas han sido rescatadas y una resultó muerta, admitió la Secretaría de Gobernación estatal.
Las cifras son reveladoras, pues se documentan un caso cada 15 días en promedio, cuando los pobladores buscan hacer justicia por su propia mano, motivados en buena medida por la falta de acción del gobierno del estado y del aparato de justicia.
El reciente linchamiento de Daniel Picazo, un joven con estudios en España y quien fuera colaborador en el Congreso de la Unión en México, volvió a prender las alarmas en Puebla, donde la espiral de la violencia cada día es más amplia y virulenta.
Al incremento de personas desaparecidas, feminicidios, asesinatos violentos, robo de cuentahabientes, se suma el fenómeno de los linchamientos, un reflejo más de la impunidad que reina en Puebla, donde persisten los robos, abuso sexual o violación, abuso policiaco, tentativa de secuestro, incidentes viales y otros delitos.
Es claro que cuando la gente se percata que los crímenes y faltas sociales no son castigadas, entonces actúa y generalmente lo hace de manera violenta, con linchamientos, con feminicidios y muertes. ¿Hasta cuándo habrá control por parte del gobierno estatal?

