A cargo del alcalde de Puebla, Lalo Rivera Pérez, en la capital se gesta, y mantiene, una nueva forma de hacer política pública, diferente diametralmente a la que acostumbran los líderes, gobernantes y figuras de la Cuarta Transformación.
Mientras los gobernantes de Morena brindan cómodas ruedas de prensa en sus oficinas o recientos de poder, el edil emanado el Partido Acción Nacional (PAN) trabaja en la supervisión de obras en el municipio de Puebla; mientras se fustiga desde el centro de mando, Lalo Rivera ordena cambios y gradúa nuevos policías.
La forma de hacer política pública de Lalo Rivera no está peleada con la cercanía a la gente. Mientras otros gobernantes dicen ser “un gobierno cercano”, en Puebla capital se cumple cada mañana, cuando en las giras de trabajo por las colonias del municipios se atiende a las personas de manera directa y sin rodeos.
En 240 días de gobierno en el municipio de Puebla se ha notado un cambio, incluso de actitud y de buena voluntad, por parte de la ciudadanía.
Por lo pronto, según el alcalde Lalo Rivera, el ritmo se mantendrá lo que resta de este año y todo 2023. No obstante, para 2024 las cosas podrían cambiar.

