Desde hace siete meses, el gobierno de Puebla enfrenta una crisis por el conflicto generado al interior de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), donde la comunidad estudiantil exige la liberación del campus universitario y la reinstalación de las autoridades educativas encabezadas por Cecilia Anaya Berríos.
Al conjunto de voces locales, se sumaron hace unos días los diputados federales del Partido Acción Nacional (PAN), Ana Teresa Aranda, Humberto Aguilar Coronado y Mario Riestra Piña, además de la senadora independiente del Grupo Plural, Nancy de la Sierra Arámburo, quienes demandan al gobierno estatal ‘sacar las manos’ del conflicto.
La tarde de este domingo, la dirigencia estatal del PAN -encabezada por Augusta Díaz de Rivera y Marcos Castro Martínez – lanzó un llamado para que el gobierno de Puebla aclare a detalle de qué manera está involucrado en la solución del conflicto, luego de la información que se ventiló en la revista Proceso de este fin de semana.
Asimismo, los panistas pidieron ‘sensibilidad’ del gobierno estatal para buscar alternativas que, sin alterar los procesos judiciales, permitan a la comunidad universitaria regresar a sus actividades presenciales, pues hasta el momento más de 12 mil personas han sido perjudicadas con la toma de las instalaciones por parte de la Policía Auxiliar de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Puebla.
El PAN en Puebla llamó a todos los actores involucrados en el caso para encontrar una solución al conflicto que se dirime en juzgados federales y estatales: “Puebla y la comunidad universitaria de la UDLAP necesita del apoyo y solidaridad de la sociedad y de todos los actores políticos”.
La suma de actores y de voces a favor de los estudiantes y trabajadores de la UDLAP crece cada vez más. La crisis que empezó hace 216 días debe terminar de la mejor manera para evitar que la grieta afecte profundamente a una de las instituciones privadas de educación superior con mayor prestigio en el país.
Y de paso demostrar que ningún conflicto político ni ideológico es capaz de provocar trasgresiones a la educación en Puebla, ¿o no?.

