El Custodio de Alcance Diario.El Custodio de Alcance Diario.

Lejos de las pintas en monumentos históricos y cristales rotos en los paraderos de RUTA, la manifestación de este martes por el Día Internacional de la Mujer dejó saldo blanco entre las miles de mujeres que salieron a las calles a protestar por la violencia feminicida en todo Puebla.

Las voces de hartazgo al machismo, a las agresiones y al acoso callejero se dejaron sentir con fuerza en el zócalo de la angelópolis, donde un grupo de féminas pintó de rojo el agua en la Fuente de San Miguel en señal de protesta.

Incluso, a pesar del cerco policiaco instalado por parte de las policías Estatal y Municipal, las mujeres se condujeron con respeto, sin agresiones a las fuerzas del orden y protegieron en todo momento a los contingentes participantes, que incluyó a madres gestantes y menores de edad.

En la plancha del zócalo, encontraron un espacio de sororidad, de acompañamiento y de hermandad con otras mujeres, quienes se animaron a expresar sus sentimientos y denuncias ante vegaciones en su contra. Violaciones, tocamientos lasivos, acoso laboral y hasta intentos de homicidio, fueron las constantes de ayer.

Tras un año en confinamiento por Covid-19, las protestas del 8 de marzo se realizaron no solo en Puebla capital, sino que se extendieron a otros municipios de la zona conurbana y del interior del estado, principalmente donde existen casos de feminicidio en vías de resolución. La marea morada está en expansión.

La marcha de este #8M en Puebla se realizó sin sobresaltos mayores. No hubo personas heridas, ni enfrentamientos con las policías. Los cristales rotos en el servicio de RUTA serán reemplazados y las pintas en los monumentos y paredes del Centro Histórico no tardarán más de un día en ser removidas.

¿Qué sigue? Esa es la pregunta sin respuesta inmediata para las poblanas. Cientos de chicas continúan desaparecidas; decenas de casos de feminicidio continúan sin una sentencia firme ni castigo para los responsables; y cientos de mujeres son víctimas por la violación a sus derechos humanos más elementales.

Las autoridades estatales tienen un gran pendiente con las poblanas, con su seguridad. Cuidar la vida es responsabilidad personal, pero procurar su bienestar es obligación del Estado, que hasta el momento tiene una deuda histórica con este sector de la población.