Recientemente, un familiar cercano bajó una app con la que pretendía hacer un préstamo de dinero, sin embargo, esa aplicación que descargó, era de origen perverso. ¿Por qué? Al instalarla, la app pidió permiso para acceder a sus contactos… y ahí se complicó todo. Esta persona aceptó y automáticamente los dueños de esa app tenían en su poder toda su lista de contactos que este familiar guardaba en su celular.
Tal vez te suene esa historia, no es un hecho aislado, a nivel nacional está sucediendo este tipo de fraudes. Los cibercriminales se aprovechan de la necesidad de las personas para cometer sus delitos.
Pero regresando a mi historia, ¿qué ocurrió después?
Los criminales empezaron a enviar mensajes por WhatsApp de que X persona debía dinero y que “por favor” se le avisara que lo pagara lo más pronto posible. Aunque tú bloquearás el teléfono, estas personas volvían a enviarte otro mensaje con otro número. También te llaman, pero nadie habla del otro lado. Si bloqueas el número, te vuelven a llamar de otro. Yo llegué a contar más de 20 números diferentes.
Esa historia de sufrimiento tiene una raíz y a continuación les cuento qué hacer para que no te ocurra lo mismo.
- No descargues aplicaciones de dudosa procedencia. Mucho menos si se trata de temas financieros, si alguien te cuenta sobre una empresa y piden que bajes una app o que envíes tus datos, antes entra al “Buró de Entidades Financieras” y busca a la empresa, si no aparece, cuidado, lo más probable es que sea una estafa. La empresa debería estar regulada por una entidad gubernamental, no hay excusa.
- Cuidado como guardas los nombres de tu familia. Si los delincuentes acceden a tu lista de contactos, buscarán a “mamá y/o papá” o también si tienes en tu directorio a “tío Luis o tía Carmen”. Porque con eso sabrán que será más fácil presionar a la persona en cuestión. Y además, tratarán de hacerlos caer también.
¿Y qué ocurre si caí en la trampa?
- Desinstala la aplicación. Súper importante y el primer paso. Hay que cortar la raíz del problema.
- No respondas los mensajes. Aunque tu enojo sea muy grande, ya que eso provocará que se multiplique el número de mensajes o de llamadas. Para ellos, es como una provocación. Lo mejor es ignorar.
- Avisa a tus contactos. No hace falta explicar este punto.
- No descargues imágenes o abras links. Si te llega un mensaje y te envían una imagen o un enlace, no hagas click. Eso podría darles acceso a tu teléfono, contactos, contraseñas y cuenta de WhatsApp. Bloquea, bloquea.
Recuerden amigos de Alcance Diario. Con buenas prácticas de seguridad, los malos no entran a nuestras vidas.
