¿Lo que escuchamos en las noticias sobre hackeos son casos aislados? ¿Solo le ocurren a grandes corporaciones o celebridades de fama internacional?
En esta columna quisiera exponerles algunos datos recientes sobre el tema de la ciberdelincuencia en México… y con eso, decirte que deberías preocuparte un poco más sobre lo que compartes en Internet.
Por si fuera poco, México ocupa el primer lugar en Latinoamérica con más ciberataques a empresas. Lo que significa que lo que ves en las noticias es solo un poco de lo que en verdad ocurre allá afuera. No son hechos aislados, las organizaciones públicas y privadas en el país están constantemente siendo atacadas por ciberdelincuentes.
Ahora, uno de los ataques que más se realizaron durante el último año, fue el ransomware. Un ataque que básicamente lo que hace es bloquear tus dispositivos y la información que allí contienen para que no pueda ser utilizada y para desbloquear, se necesita pagar un rescate. Bueno, ese ataque creció en México un 400% respecto al inicio de la pandemia.
Ustedes me dirán, bueno Jesús, en comparación con Latinoamérica, no estamos tan mal. Bueno, ¿qué me dirían si les digo que estamos entre los 5 países con más ataques a nivel mundial?
En México también suele haber problemas con el robo de información financiera. Muchos delincuentes crean ataques de phishing para obtener tus datos de acceso a tu cuenta bancaria, es por ese motivo que muchos bancos en el país han estado enviando correos a sus clientes para prevenirlos de esos ataques.
Definitivamente los ciberdelincuentes han encontrado en México una oportunidad muy grande para obtener acceso a sistemas y a información de gran valor. ¿A qué se debe esto? A muchas cosas, pero principalmente a falta de buenas prácticas de seguridad. Mucha gente suele dar clic a todo lo que ve en internet, son fanáticas de entrar a apps para ver qué tipo de taco eres y con eso permitir que terceros guarden y vendan tu información a quién sabe que empresa.
Mi recomendación es: tengan cuidado, el próximo clic que hagas, podría ser el final de tu identidad digital.
