Entre un minuto de silencio, música de banda, lágrimas y clamando justicia, fue como familiares, compañeros de trabajo y amigos dieron el último adiós a Jorge Daniel Salas Reyes, contralor municipal de Palmar de Bravo, quien fue privado de la vida por un menor de edad quien manejaba en estado de ebriedad la noche del domingo en la colonia San Manuel en la ciudad de Puebla.
Integrantes del Cabildo de Palmar de Bravo, encabezados por el alcalde Adán Silva Valeriano, colocaron una bandera de México sobre el ataúd e hicieron la primera guardia.
“NO VAMOS A PERMITIR QUE ESTO AQUÍ TERMINE Y VAMOS A EXIGIR JUSTICIA”, FUERON PALABRAS DEL PRESIDENTE MUNICIPAL DE PALMAR DE BRAVO.
Con flores y globos en color blanco, vestimenta en negro, cada área del Ayuntamiento de Palmar montó guardia ante el féretro de Jorge Daniel.
Uno de sus mejores amigos, Joaquín Jiménez Reyes, secretario General del Ayuntamiento, clamó justicia para un hombre que por primera ocasión en su vida ocupaba un cargo como servidor público.
Llegó el momento de la guardia por parte de padres, esposa y familiares.
“La vida es una sucesión de lecciones que uno debe de vivir para entender”, fueron palabras de Demetrio Benjamín Salas Pérez, padre de Jorge Daniel Salas Reyes.
Elementos de Seguridad Pública de Palmar de Bravo cargaron en hombros el ataúd del contralor municipal Jorge Daniel, y al pase de lista lo retiraron para trasladarlo a su natal Cuacnopalan, lugar donde será su última morada.
“JORGE DANIEL SALAS REYES, PRESENTE”, GRITARON.

