¿Estás en busca del amor? ¿Quieres encontrar al novio ideal? ¡Estás a tiempo de encomendarte a San Antonio de Padua, quien este 13 de junio estará de festejo!
La tradición asevera que San Antonio es el santo del amor, une corazones y forma romances aun cuando pareciera imposible, así que como dice la canción: “Ponle una velita al santo del amor, pídele un novio, pídele un novio, y en la misa ruégale al señor, pídele un novio, pídele un novio”.
Lo primero es conseguir una imagen de San Antonio, del tamaño que sea y ponerlo de cabeza para suplicarle que llegue el amor. Le debes prender una veladora roja y desde lo más profundo hacerle la petición de amor.
Después debes recolectar 13 monedas que pedirás al sexo contrario: si eres mujer, deben ser de hombres y si eres hombre, deben ser de mujeres. Todas de la misma denominación y explicarles cuál es el motivo para que te las regalen con devoción.
Las monedas se llevan a la iglesia donde se venera al santo y las debes dejar como ofrenda, a la par de hacer su oración, prenderle una veladora y rezar 13 padres nuestros, 13 aves marías y 13 glorias.
Posteriormente los rezos se repetirán en el altar que colocaste en tu casa.
El día de San Antonio muchas mujeres acostumbran comprar un listón rojo afuera del templo, en donde escriben su petición y se lo cuelgan en sus manos.

Cuando San Antonio realizó el milagro, se endereza y se le hace una oración en agradecimiento.
Afuera de la iglesia de San Antonio, edificada en el barrio del mismo nombre, la celebración se llevará a cabo mañana, desde el amanecer se comienza la fiesta donde llegan mariachis y acompañan a muchas mujeres, quienes van a agradecer el milagro y también a pedir el amor.
San Antonio nació en Lisboa y fue ordenado por los franciscanos y fue declarado santo en 1232, un año después de su muerte y hasta hoy la tradición se mantiene.
Algunas mujeres acuden con mucha fe y otras en ocasiones bromean con que acudirán para ver si les concede el milagro del amor.
Lo cierto es que el templo de San Antonio se llena de música, fe y emoción por todas las que acuden en nombre del amor.

