Andrés Lázaro ofrece, en silla de ruedas, dulces y periódicos desde hace 35 años

Andrés Lázaro es un vendedor que desde hace 35 años ofrece sus dulces y periódicos, a bordo de su silla de ruedas, en el Bulevar Sánchez Pontón, a pesar de las inclemencias del tiempo, accidentes viales y hasta de la pandemia por Covid-19, él no ha dejado de trabajar.

El hombre relató que tras vender en diferentes esquinas de la zona dorada, decidió ubicarse en el semáforo de Bulevar Sánchez Pontón y el Bulevar 5 de Mayo.

Ahí, además de ventas, encontró la camaradería de muchas personas, quienes pasan y se ponen a platicar con él.

También ha sido testigo del mal genio de cientos de conductores, quienes le tocan el claxon o le avientan el vehículo.

Sin embargo, todos los días sale contento de la casa de su mamá y sus hermanos, ubicada en La María para llegar a su punto de venta, donde está de 8:00 a 18:30 horas.

En caso de que llueva, se resguarda en un techo de una llantera que está justo en la esquina y donde le dan permiso de cubrirse del agua.

“LA GENTE ME TRATA BIEN, ME HE SABIDO A GANAR MUCHA GENTE QUE ME CONOCE, CON BUEN RESPETO, SE PONEN A PLATICAR CONMIGO  Y A COTORREAR”, DIJO.

Afirmó que sus ventas le permiten pagar transporte privado para ir de su casa a su puesto y viceversa, así como de cubrir sus gastos personales y hasta juntar para su silla de ruedas.

Foto: Norma Herrera

Aunque ha generado medidas de seguridad para evitar accidentes, como la colocación de un trapo rojo a lo alto y un chaleco fosforescente para que los conductores lo vean, ha sufrido accidentes como hace seis años, cuando una mujer lo atropelló por ir distraída con el celular.

“UNA MUJER QUE IBA DISTRAÍDA CON EL CELULAR, ME AVENTÓ AL CAMELLÓN, ME ROMPÍ MI BRAZO, TODO PAGÓ PERO YA TIENE COMO  HACE SEIS AÑOS”, RELATÓ.

La época más complicada de sus ventas, dijo, fue en la pandemia de Covid-19, porque él nunca se confinó.

Reconoció que las calles estaban vacías y solo pasaban escasos autos, por lo que al no vender sus periódicos o revistas tenía que devolverlas y se quedaba sin ganancia.

Hoy, sólo espera que se recuperen sus ventas, pues afirmó que seguirá al pie del cañón, debido a que el virus no lo ha alcanzado, hasta el inicio de la quinta ola de Covid-19.

“HA BAJADO UN POQUITO, CON QUE SALGA PARA LA PAPA, NOS DAMOS POR BIEN SERVIDOS, AQUÍ ESTUVE, LLEGABAN DOS, TRES O CUATRO CARROS Y LAS CALLES VACÍAS”, DIJO.