Cuando enviudan, las mujeres se enfrentan a un estado de indefensión y vulnerabilidad social; además, según su clase social y económica será el futuro de ella y sus hijos e hijas. Donde las mujeres que no han tenido la oportunidad de recibir una herencia de sus cónyuges o familia se enfrentarán a ser el sostén de su hogar, muchas veces sin herramientas de estudio, de experiencia y, sobre todo, sin empoderamiento, ya que todo el tiempo compartido con su esposo fue dedicado al cuidado de él, de sus hijos e hijas y en ocasiones de algún familiar adulto mayor o en situación de enfermedad.
Ante el estado de indefensión de las viudas y sin conocimiento de sus derechos, también son víctimas de la negación de sus derechos de herencia y a la tierra, entre otras formas de abuso ante su actual condición actual.
Los hijos e hijas de las viudas se ven afectadas tanto emocional como económicamente. Las madres que quedaron viudas y que ahora tienen que mantener solas a sus familias se ven obligadas a retirar a sus hijos de la escuela y depender de su trabajo. Y hablando de casos de indefensión total puede quedar incluso en la indigencia.
Estas circunstancias con frecuencia se consideran como justificadas en términos de la práctica cultural o religiosa. La impunidad por los abusos de los derechos de las viudas es algo normalizado.
La condición social de la mujer está vinculada a la de su esposo, de modo que cuando él muere la mujer ya no tiene lugar en la sociedad. Para volver a lograr condición social, se espera que las viudas se casen. De acuerdo con los Usos y Costumbres del lugar, ciudad o comunidad, para muchas la pérdida de un esposo es sólo el primer hecho traumático de una terrible experiencia a largo plazo.
En muchos países se estigmatiza a la viudez y se la ve como el origen de la vergüenza. En algunas culturas se cree que las viudas están malditas e incluso se les asocia con la brujería. Tales errores de concepto pueden resultar en que las viudas sean víctimas de aislamiento, abuso o situaciones peores. Las investigaciones realizadas por HelpAge International, por ejemplo, han revelado que en Tanzania cientos de mujeres (mayormente viudas) han sido asesinadas debido a que se las acusó de ser brujas.
Gran cantidad de viudas en sociedades tradicionales no tienen derechos, o los tienen muy limitados, según la tradición y la ley religiosa. Al carecer de derechos de herencia, inclusive de derechos a la propiedad de su familia biológica, las viudas se encuentran inseguras a nivel financiero y totalmente dependientes de la caridad de los parientes de su esposo.
La violencia contra las mujeres es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, que afecta a las mujeres de todos los orígenes, edades, culturas y países. Específicamente las mujeres que han enviudado al hacerlo se enfrentan a la realidad de la violencia patrimonial y económica, de cual fueron víctimas durante su vida en pareja o están próximas a enfrentar ante su nueva condición.
Es indispensable el diseño y ejecución de políticas públicas que garanticen los derechos humanos de la mujer en cualquiera que sea su situación social y económica.
Mtra. Georgina Carcaño Jiménez
Integrante de la Red Plural de Mujeres de Puebla

