Hace un par de días recibí un mensaje en mi teléfono de uno de mi sobrino que me preguntaba si le podía apoyar con una tarea de la escuela. Le pidieron que, como parte de su tarea de educación física, preparara un calentamiento donde pusiera en práctica las capacidades coordinativas. Estas capacidades se distinguen por tener su base en regulación y conducción del movimiento, y son: equilibrio, orientación, acoplamiento, diferenciación, ritmo, reacción y adaptación.
En el tema deportivo todas estas capacidades dan como resultado atletas que pueden desempeñarse de manera óptima sobre su disciplina.
He de admitir que me emocionó mucho pensar que en las escuelas la clase de educación física ya no solo se traduce en jugar futbol, basquetbol, vóley o hacer carreras, sino que traten de explicar el por qué el cuerpo funciona de tal o cual manera y es que, tomarle cariño al ejercicio cuando somos niños es complicado cuando tienes tantos distractores tecnológicos en casa como son los videojuegos y los teléfonos inteligentes.
Y es que, a raíz de la pandemia y la modalidad de clases en línea, el sedentarismo en los pequeños aumentó (70% de los niños no realizan actividades físicas según la UNAM), y comenzaron a pasar en promedio 6 horas diarias frente a las pantallas mientras asistían a la escuela de manera virtual sin contar las horas que se dedicaban a la tarea.
La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics), recomienda que la exposición a las pantallas de los niños sea la siguiente:
0 – 2 años: Nada de pantallas
2 – 5 años: Entre media y una hora al día
7 – 12 años: Una hora con un adulto delante. Nunca en horas de comidas
12 – 15 años: Una hora y media teniendo mucho cuidado con las redes sociales, así como el consumo de las mismas.
+ de 16 años: Dos horas. Los dormitorios no deben tener pantallas
Con base a estas recomendaciones un joven de secundaria pasaba, solo por el tema de las clases en línea, 240% más tiempo del recomendado frente a la pantalla sin contar el tiempo que utiliza para consumir dispositivos móviles, videojuegos y redes sociales.
Esto provocó obesidad (México es el primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil), debilidad muscular en los niños, trastornos del sueño que afectaron su desempeño escolar y su desarrollo como individuos. Si añadimos que 1 de cada 5 niños en México vive con desnutrición o sobrepeso, según datos de la United Nations Children’s Fund (UNICEF), le estamos frente a un problema que debe corregirse para no tener más adelante, adultos con problemas de salud crónicos.
¿Cuál es la cantidad de actividad física que los niños deberían de realizar según la Organización Mundial de la Salud (OMS)?
- Niños de entre 1 a 4 años: durante el día, 180 minutos de actividad física
- Niños de entre 5 a 17 años: 60 minutos y al menos 3 veces por semana tener actividades que les ayuden a fortalecer los músculos y huesos
Ahora que los niños han regresado a las clases presenciales en muchas partes de México, incluido Puebla, habrá que monitorear el avance o impacto que tiene el movimiento fuera de casa, los juegos con otros compañeros, las clases de educación física y otras cuestiones propias de la interacción de los niños en términos de la salud y movilidad.
Recuerden papás que, si bien la escuela apoya con la educación de los niños, son ustedes los que deben predicar con el ejemplo y cimentar las bases para que sus hijos generen autocuidado, cariño por las actividades en espacios abiertos, pasión por la practica de los deportes y no sólo pasión por verlos en la pantalla. Si tu te mantienes en forma y disfrutas de cuidarte, mejoras tu humor, tu postura, tu energía ¿Qué te hace pensar que tus hijos no lo disfrutarán y tendrán los mismos resultados?

