Detrás del triunfo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las elecciones extraordinarias de tres municipios de Puebla hay varias razones que van desde la operación auspiciada por los actuales líderes del tricolor, hasta la desesperanza y desconfianza que existe en los integrantes del Partido Morena.
Fuentes al interior del PRI señalan que un equipo encabezado por el actual diputado local Jorge Charbel Estefan Chidiac, fue el que prácticamente logró los resultados favorables para sus candidatos en las localidades de San José Miahuatlán, Teotlalco y Tlahuapan.
Incluso, señalan que el triunfo se consiguió con la anuencia del gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta, quien mantiene una relación de respeto con el grupo parlamentario del tricolor en el Congreso local.
Otra de las razones para el triunfo del PRI en estas elecciones extraordinarias se debe a la falta de coordinación y organización al interior del Partido Morena, cuyos líderes se encuentran más preocupados por el futuro y no por el presente inmediato.
Amén de la falta de confianza existente en el proyecto de nación que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien atraviesa por una severa crisis de comunicación por el caso de su hijo José Ramón López Beltrán, quien contradice el discurso de austeridad de su padre.
Al interior del PRI comenzó a correr un mensaje: No hay victoria pequeña, por lo que el triunfo en los tres municipios poblanos significa una bocanada de aire dentro de un instituto político que se daba por muerto en los pasados comicios de 2021.
El proceso que sigue al interior del tricolor será la preparación de las elecciones de 2024, y para ello, las reuniones de café y con los sectores partidistas comenzarán a circular, tratando de reanimar al priista de cepa y al voto duro.

