En redes sociales se dió el caso de una mujer que ofrece una Águila Real en el grupo de Facebook Flor del Bosque, Clavijero, Casa Blanca y alrededores de Puebla. Esta venta es un delito penado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
La mujer, cuyo nombre de usuario en Facebook es Dulce Jaeneth Hernández oferta una Águila Real; ante ello, usuarios solicitaron intervención de las autoridades, pues se trata de un delito federal.

En casos como este, en el que especies en peligro de extinción son comercializadas o capturadas, la Profepa pide actuar y hacer una denuncia vía internet.
A través de un formulario, testigos pueden informar sobre la situación a la institución, la cual se encarga de proteger y salvaguardar los derechos de los animales.
El Águila Real es una de las especies más emblemáticas de México, al ser escudo nacional. Pese a ello, se encuentra en peligro de extinción y hay personas vendiéndolas y cazándolas.
¿Cuál es el Águila Real?
El Águila Real es una especie grande e imponente, llegando a medir más de 90 cm y un metro, con una envergadura de 2.15 a 2.77 metros y con un peso de 3.8 a 6.6 kilogramos.
Se caracterizan por tener un plumaje color café, aunque su cabeza y nuca cuentan con plumas lanceoladas, o sea, de color castaño amarillento.
Contrario a su dorso, que suele ser de color castaño oscuro con matices rojos y las partes interiores se cubren de plumas blancas.
Finalmente, su cola tiende a ser más clara que el resto de su cuerpo. Las plumas son largas y anchas, con plumas blancas.
Respecto a su pico, es bastante robusto con forma de gancho, siendo un distintivo de las Águilas Reales. Sus patas están cubiertas de plumas hasta la base de los dedos.
Dedos, que son gruesos y cortos, de color amarillo y que portan unas garras negras, muy largas y fuertes. Que, además, llegan a ser de 45.9 a 63.4 milímetros.

Amenazas contra la especie
Desde 1994, el Águila Real es considerada una especie en peligro de extinción. Pese a los esfuerzos de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnat), la pérdida del hábitat responde a los ataques humanos:
- Saqueo de nidos.
Es una actividad con fines comerciales, pues los saqueadores roban los huevos para coleccionistas o, en su defecto, para incubarlos y comercializarlos.
En algunos casos, buscan retener a las Águilas Reales como mascotas o para utilizarlas como cetrería. - Cacería.
Es una actividad letal e ilegal, los cazadores las matan para tenerlas como trofeo o con fines ornamentales. También se da la caza a mano de los ganaderos, que a causa de mitos populares, ven a la especie como mal augurio para su ganado.
La caza que afecta, aunque indirectamente, a las Águilas Reales es la cacería de especies que son su alimento: conejos, liebres y perritos llaneros.

