Supervisa Armenta acciones de recuperación del Lago de ValsequilloFoto: Especial.

Durante un recorrido con el equipo de la Secretaría de Medio Ambiente y la Secretaría de Desarrollo Rural, Alejandro Armenta supervisó el funcionamiento de las embarcaciones especializadas en la oxigenación y ozonificación del Lago de Valsequillo

“Es parte de la tarea que estamos haciendo acompañando a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum. Ya arrancamos el proyecto de limpieza conjunta del margen del Río Atoyac el día sábado”, expresó el mandatario.

Como parte de este esfuerzo integral, el gobernador recordó la designación de Raymundo Atanacio como coordinador del Plan Hídrico de Puebla

En este sentido, explicó que este plan requiere del trabajo conjunto de siete instituciones estatales y del comisionado designado para atender la problemática del saneamiento del agua en la entidad.

Entre las acciones prioritarias, el gobernador Armenta informó sobre la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales.

Esto con la intención de intervenir de manera integral en la recuperación del Lago de Valsequillo y mejorar el aprovechamiento del recurso hídrico en el distrito de riego de Tecamachalco. 

Tenemos un proyecto muy importante con desarrollo rural para el saneamiento del agua y su uso eficiente en la agricultura. Queremos transitar hacia cultivos de alto valor para que los agricultores obtengan mayor inversión y evitar el abatimiento de los pozos.

Y es que la Presa Manuel Ávila Camacho, mejor conocida como Lago de Valsequillo, es una zona de gran relevancia ambiental y económica para el estado. 

Además, en 2004, la declararon Humedal de Importancia Internacional (sitio Ramsar No. 2027) y Área Natural Protegida estatal.

Su función principal ha sido abastecer de agua al distrito de riego DR030, que cubre 16 municipios, incluyendo Tecamachalco, San Jerónimo Tlacotepec y Tehuacán.

Finalmente, desde 2019, el Lago de Valsequillo cuenta con tres embarcaciones tipo Scavenger 2000, diseñadas para la descontaminación del agua mediante la inyección de ozono y oxígeno. 

Estas unidades móviles pueden inyectar hasta 120 gramos de ozono y 250 kilogramos de oxígeno por hora, contribuyendo a la mejora de la calidad del agua y la restauración del ecosistema.