Ibero- EmbarazoFotograf}ia: Archivo Agencia Enfoque

Puebla se encuentra en los primeros lugares en embarazos en adolescentes, además que las mujeres se enfrentan a diferentes tipos de violencia durante la maternidad, entre ellas la violencia vicaria, así indicó Claudia Alonso González, responsables de género del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría SJ. en la Universidad Iberoamericana Puebla.

Durante la presentación del libro “Maternidades Feministas y Utopías Posibles” en el que refleja el sentir de mujeres y lo que vivieron durante esta etapa de la vida como violencia obstetricia y estrés ante la idealización del modelo de madre.

Sin embargo, refiere que las mujeres feministas están rompiendo con los modelos de crianza “androcentrico y patriarcal”.

Por su parte, Elena Anaya, catedrática refirió que existen leyes para garantizar la salud gestacional, mental y física de las madres, lo que ocasiona que a nivel mundial 550 mil mujeres en edad reproductiva y mil 500 mujeres mujeres por complicaciones por la maternidad.

El derecho a la educación a las madres, principalmente en condición de la etapa de adolescencia, que se enfrentan a la dificultad a la que se enfrentan por la maternidad.

Tan solo en el periodo del 2000 al 2020 incrementó el número de hogares encabezados por madres de familia, este porcentaje paso de un 21% a 33%.

Sin embargo, refirió que solo un 33% de las viviendas están a nombre de una mujer, lo que podría disminuir en caso que sea una madre de familia.

México tiene la menor tasa de participación económica de mujeres en edad reproductiva, ya que las mujeres laboran después de los 30 años “lo que coincide con el cierre del ciclo de reproductivo”, lo que es limitante en la vida laboral y económica de las mujeres.

En este sentido, refirió que ante las leyes mexicanas las mujeres tienen como límite los 50 años de edad para poder tener un trabajo remunerado y con prestaciones, lo que se traduce a que “las mujeres tendríamos que estar trabajando hasta los 80 años de edad para poder jubilarnos” 

Finalmente indicó que ante estos obstáculos que se presentan para ejercer la maternidad se debe trabajar para visibilizarlas, desde la academia, el estado y el activismo para aportar a una visión colectiva para cuidar los derechos humanos de las mujeres que deciden maternar.