Por un acto de humanidad, bondad y empatía con los niños que fueron a vacunarse y tuvieron una larga espera, Ignacio Callejas Rosas decidió regalar más de 500 botellas de agua el jueves durante la jornada de vacunación contra Covid-19.
El joven señaló a Alcance Diario que el martes llevó a su hija a vacunar y esperó cerca de 5 horas en la fila en el Hospital General del Sur, allí se dio cuenta de lo inhumano que era para los menores la espera.
Afirmó que aunque algunos niños pedían agua, alimentos o ir al baño, pero no todos los papás podían afrontar el gasto que ello les generaba, porque en ocasiones eran más de un niño haciendo las peticiones.
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El jueves, al ver que las filas comenzaron desde el amanecer por temor a que se quedaran sin vacunas, decidió comprar aguas para poder regalarlas a los niños, que fueron vacunados a partir de las 15 horas.
“Pasé a Sams por botellas de agua. Aunque hay restricción de dos paquetes de botellas por cliente, le comenté a la gerente mi intención de regalar el agua porque como les habían movido el horario de vacunación a las 3 llegaron desde antes, por el temor de quedarse sin vacuna”, narró.
Después, le pegó cartulinas a su camioneta anunciando agua gratis y a los padres de familia les pidió que permitieran darles una botella a sus hijos.
“Las cosas, aunque van caminando, no están del todo bien, la economía está afectada y tienen que gastar por agua, alimento, tema de baños… Es muy complicado y se vuelve un gasto no previsto”, dijo.
El padre de familia subrayó que los ciudadanos se pueden sumar para generar un cambio y no esperar que el gobierno resuelva todas las situaciones.
“Que se sumen más ciudadanos, el gobierno no puede dar todo, como ciudadano uno también puede y juntos podemos hacer que las cosas caminen por Puebla. Uno hace lo que puede con lo que tiene”, comentó.

