Una celebración única en el mundo y está en Huaquechula. El 3 de mayo es la fiesta más alegre del año con 34 mayordomías, con una procesión conformada por 17 hermandades acompañadas de danzas, flores y bandas de viento; la celebración inicia a las 6 horas terminando a las 20 horas en la explanada del centro de a ciudad y 17 esquinas de la comunidad.

La Cruz de Huaquechula es mucho más pesada de lo normal, se dice que no la pueden mover del altar donde está colocada sin hacerse antes una rogación (sonar las campanas).

Expertos dicen que se trata de una cruz tallada en granito basáltico, una piedra muy dura y pesada a la cual le hicieron una incrustación de una reliquia tocada por la verdadera cruz de Cristo.

La festividad da comienzo nueve días antes de la celebración de 3 de mayo, el 25 de abril, cuando grupos encargados de la cruz de cada esquina construyen una capilla provisional en alguna casa cercana a la Arista, lugar donde es colocada la cruz de madera para hacerle el novenario. Al término de cada rezo la hermandad ofrece a todos los asistentes un vaso con agua fresca o nieve.

Al amanecer del 3 de mayo las hermandades se reúnen acompañadas de banda de viento para cantar Las Mañanitas a las cruces de sus aristas, comenzando así la actividad de los festejos.

Alrededor de las 7 horas los representantes de cada esquina invitan a la hermandad a tomar el desayuno en la casa del mayordomo de primera en compañía de los topiles, quienes llevan chocolate, atole de cacahuate, champurrado o simplemente de maíz. También bailan chiquigüites adornados con flor de cacaloxúchitl bailando al compás de la banda, danzan y ofrecen pichones (pan tradicional) tamales y chocolate.

Alrededor de las 10:30 horas los mayordomos y sus hermandades comienzan a congregarse en el templo parroquial esperando al mediodía, ya que a esta hora es el momento de realizar una celebración eucarística en honor a la cruz que dio origen a la festividad, cruz que apareció en el año de 1807.

Al término de la misa da inicio una procesión de aproximadamente 2 mil participantes, encabezada por la cruz original, secundada por las 17 hermandades, cada una portando sus cruces de madera y por delante de cada una de ellas, el mayordomo portando un popochcomic (sahumerio tradicional de flores).

Le acompaña a cada hermandad una banda de viento a su regreso al templo parroquial y la pequeña puerta del Nicho que protege la cruz original es abierta para que todos los asistentes puedan tocar directamente la reliquia de la verdadera cruz y así las hermandades se van retirando a cada una de sus esquinas.

Al regreso a las capillas provisionales se da paso al mayordomo de segunda (mole). Quienes son topiles danzan al ritmo de la música de banda la cabeza de marrano y el guajolote, el mole, los toritos y todo aquello que será ofrecido; chiquigüites adornados con carrizos y flores, en los que llevan tortillas, dulces y mezcal que se reparte a los asistentes durante el baile por la noche, alrededor de las 20 horas.

De nuevo se realiza un rezo y al finalizar se pregunta quién será el mayordomo para el próximo año, una vez dada la respuesta se comienza con la tradicional quema de toritos pirotécnicos.

La celebración de la Santa Cruz coincide con el inicio de la temporada de lluvias, por tanto esta festividad dentro del calendario agrícola adquiere muchos significados, no sólo se trata de recordar a la cruz, sino también está relacionado con las cosechas y la fertilidad de la Tierra.

Los huaquechulenses esperan con los brazos abiertos la llegada de más de 10 mil visitantes para la edición 2022 de nuestra celebración. Fue nombrada Patrimonio Cultural del Estado de Puebla el 6 de agosto de 1997 en el Periódico Oficial del Estado.