Reprobado por Coronango

Nepotismo, incompetencia y corrupción son las denuncias de los pobladores de Coronango en contra del presidente municipal Gerardo Sánchez Aguilar, quien se ha caracterizado por un gobierno opaco y sin resultados para los habitantes del municipio. 

Son múltiples las denuncias en contra del alcalde perredista, quien ha desestimado cada una de ellas, aunque pocas veces ha dado la cara frente a la inseguridad que se vive en el municipio. 

Sin embargo, la inseguridad no es la única inconformidad que se ha registrado en el municipio, por lo que en Alcance Diario te presentamos las principales quejas de los coronanguenses en contra de su presidente municipal, quienes se encuentran hartos de situación diaria en el municipio de la zona conurbada.

Cobra DAP pero Coronango vive en penumbras 

Coronango fue uno de los municipios beneficiados con el cobro del Derecho de Alumbrado Público (DAP) dentro de su Ley de Ingresos 2022. 

Sin embargo, este cobro no se ha visto reflejado en algún beneficio para los ciudadanos, pues hasta el momento no se ha realizado algún tipo de inversión en este rubro. 

Versiones periodísticas señalan que el cobro es de hasta 77 pesos por recibo, mientras que juntas auxiliares como Cuanalá y San Francisco Ocotlán se mantienen a oscuras durante las noches. 

Otros problemas que han denunciado los pobladores de Coronango es la deficiencia en los servicios públicos, tales como el abasto de agua en las juntas auxiliares y la recolección de basura, mismos que ha ocho meses del inicio de su administración van empeorando. 

Nepotismo y corrupción en Coronango 

Sin ningún tipo de cargo, David Sánchez Aguilar tomó las riendas del municipio, mientras que se hermano desatiende sus obligaciones. 

Amparado bajo el lazo familiar, David se asume como el “mandamás” de Coronango ante la ausencia de Gerardo Sánchez. 

Pero no sólo su hermano forma parte de la nómina, pues de acuerdo con versiones periodísticas, Leoncio Romero Amastal, consuegro de Gerardo Sánchez, y su hermano Ubaldo Romero Amastal, también forman parte de la administración pública como directores de Gobernación y de Agua Potable, respectivamente. 

El sobrino de Sánchez Aguilar, Giovanni Sánchez Ariza, es subdirector de Sistemas y percibe un salario de 16 mil pesos mensuales. Mientras que la nuera del edil, Naydelin Robles Robles, se desempeña como auxiliar administrativa y el hermano de ésta, Aldair Robles Robles funge como director de Ingresos. 

A este escándalo se le suma el mantener a Víctor Tlachino Mota como director de la Policía Municipal, a pesar de ser acusado en reiteradas ocasiones de corrupción al interior de la demarcación. 

Entre “moches” y amenazas, Tlachino Mota tiene sometidos a los uniformados. Sánchez Aguilar se niega a la destitución de estos elementos porque, de acuerdo con versiones de pobladores recibió un pago por 370 mil pesos para mantener a los mandos en su posición

Crece percepción de inseguridad 

Ejecutados, embolsados y asesinatos a sangre fría se han convertido en una constante dentro de Coronango, donde los habitantes del municipio exigen una rendición de cuentas al edil. 

Sin embargo, Sánchez Aguilar se ha encargado de desestimar el sentir de sus gobernados, quienes se encuentran hartos de los índices delictivos en la demarcación. 

Situación que se incrementó tras el asesinato de tres jóvenes de Misiones de San Francisco, quienes fueron localizados embolsados en Papalotla, Tlaxcala. 

Ante esto y los reclamos, mandó a blindar la Presidencia Municipal y boicotear dos marchas en su contra.