En medio de la pandemia de Covid-19 Maribel Mora Castañeda encontró la oportunidad laboral para desarrollarse como madre de familia y profesional. Es gracias a su labor en la Secretaría de Bienestar que consigue el sustento principal para sus dos hijos.
En entrevista con Alcance Diario relató que en 2019 se quedó sin trabajo y decidió emprender con la venta y compra de ropa y plata. Tras varios intentos de conseguir trabajo en abril de 2021 le ofrecieron sumarse como promotora UBA en la secretaría.
La licenciada en Economía Agrícola y Agronegocios decidió tomar la oferta para dar atención de calidad a los adultos mayores, a fin de brindar un trato digno durante la solicitud del apoyo federal 65 y Más.
“Mis funciones son de atención, como lo dice el nombre atención ciudadana al público, y brindar orientación a los beneficiarios que requieran del programa de adultos mayores o de discapacidad. Apenas nos están invitando o inculcando al programa de discapacidad, pero estamos al 100 el programa de adulto mayor”, relató.
Para Maribel la sonrisa que le devuelven los adultos mayores al recibir su tarjeta de ayuda económica es una gran paga. Aunque se trata de una labor absorbente le gusta lo que hace.
No obstante, lamenta no estar al 100% con sus hijos Aridna y Aram, al cuidado de la señora Flor, quien la apoya llevándolos a la escuela y manteniéndose al pendiente de su alimentación.
“Lo más complicado es la atención con respecto a la educación de mi hija. Los hijos necesitan atención al 100, cosa que no sucede porque realizo funciones laborales; no me queda de otra”, comentó.
Si bien se mantiene a gusto en el trabajo al inicio pensó en dejarlo, pero ahora logró encontrar un equilibrio entre su trabajo, la atención a sus pequeños y su emprendimiento, que continúa a través de redes sociales.
“En algún momento llegué a pensar que mejor me salía de este programa porque me estaba absorbiendo de más, pero ahorita he logrado equilibrar una cosa con la otra, es decir, distribuir mejor mis tiempos y mis horarios”, dijo.
Por el momento Maribel se mantiene en su empleo, pues si bien no es fácil ser madre, para ella sus hijos son un “regalo de Dios”.

