En las celdas de las diferentes comandancias, complejos de seguridad pública y hasta en patrullas de todo el estado, han muertos detenidos luego de presuntas agresiones policiales y por supuestos padecimientos naturales, aunque en la mayoría de los casos no ha habido responsables por los hechos.
El último caso se registró el martes, luego de que murió un hombre que fue puesto a disposición del agente del ministerio público en la unidad de flagrancia del Complejo Metropolitano de Seguridad Pública (C5), presuntamente por causas naturales.
Sin embargo, el sábado 19 de marzo también falleció Eduardo, de 16 años, luego de que lo detuvieron elementos de San Pablo Zoquitlán, tras problemas con su pareja sentimental.
Aunque no se investigó la causa del deceso, las autoridades le ofrecieron mil pesos y una despensa a los deudos.
En febrero también se reportó el caso de un joven, luego de que murió en una patrulla de la Policía Estatal tras ser detenido por robar un celular.
Aunque se detuvo a los uniformados, después obtuvieron su libertad tras considerar que era una muerte por causas naturales.
En junio del 2021 conmocionó la muerte de Carlos Portillo, quien murió tras ser detenido en Xoxtla y aunque fueron detenidos 11 policías posteriormente obtuvieron su libertad.
El joven era estudiante de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y sus familiares acusaron que fue agredido por los uniformados, quienes lo golpearon hasta quitarle la vida tras ser detenido por alterar el orden público.
En junio del 2020, también se reportó la muerte en los separos del Complejo de Seguridad Pública de San Andrés Cholula de un hombre que presuntamente agredió a un taquero.
Aunque primero se estimó que había sido un suicidio, las autoridades más tarde confirmaron que fue muerte por causas naturales.
A estos casos se suman los detenidos que prefieren lesionarse o escapar de las autoridades con la intención de no llegar a la cárcel, sino mejor pisar un hospital.
Uno de los casos fue el de José Agustín, de 25 años de edad, quien se escapó por la puerta principal del Complejo de Seguridad del C5 en septiembre del 2021.

