Emma es una mujer de 86 años que, desde hace 42 años vende paletas de hielo en la Unidad Habitacional La Margarita para solventar sus gastos, y ahora su sobrina quiere detonar su negocio a través de las redes sociales, a fin de que tenga más venta y menos problemas económicos.
Emma decidió ofrecer las paletitas en su dúplex, ubicado en la Plaza de la Violeta, cuando aún no había comercios en el Infonavit, por lo que mucha gente comenzó a conocerla.
Las comenzó a vender en 20 centavos, pero con el paso de los años las subió a 4 pesos, si la gente lleva su traste o bolsita para trasladarlas y 5 pesos con vasito de plástico.
Aunque sabe que es un precio económico, lo hace para que la gente no se quede con el antojo, le compre su producto y ella genere ventas.
“LAS DOY BARATAS PORQUE YO HUBO UN TIEMPO QUE SUFRÍ MUCHO DE CASADA, NO TENÍA DINERO, QUE SI SE ME ANTOJABA ALGUNA COSA NO ME LO PODÍA COMPRAR PORQUE NO TENÍA DINERO, ENTONCES DIGO DÁNDOLES BARATITO NO SE QUEDAN CON EL ANTOJO”, NARRÓ.
Ofrece estos sabores de paletas:
- Fresa
- Vainilla
- Chocolate
- Arroz chocolate
- Limón
- Cacahuate
Emma narró que sus principales clientes son niños que salen de las escuelas y tocan en su casa, donde les despacha su paleta.
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Sin embargo, reconoce que vive en una unidad habitacional donde la gente no siempre tiene recursos para pagarlas, por lo que en ocasiones les regala su paleta.
“A VECES LOS NIÑOS TRAEN UN PESO O DOS PESITOS, PUES LES DOY SU PALETITA O VIENEN DOS NIÑOS Y UNO COMPRA Y EL OTRO NO, TAMBIÉN LES DOY SU PALETITA, NO SE PUEDEN QUEDAR CON EL ANTOJO, SON NIÑOS, SON AGRADECIDOS”, RESALTÓ.
La mujer reconoció que vive sola con su sobrina, quien es discapacitada, y genera su gasto diario con inyecciones que aplica a sus vecinos por 10 pesos y con la venta de las paletitas de hielo.
Buscan detonar venta en redes sociales
Para apoyar a su tía, Ana decidió promocionar sus paletas en redes sociales con la intención de aumentar sus ventas.
Debido a la promoción que realizó en diferentes grupos de Facebook, las ventas han ido en incremento en los últimos días, aunque Emma se preocupa porque no tiene dónde almacenar varias en caso de que le hagan muchos pedidos.
En los últimos días, su sobrino, que es su vecino, le prestó su refrigerador y por ahora, las han guardado ahí.
Sin embargo, le preocupa que le han hecho pedidos grandes y no puede tomarlos porque no tiene una hielera, la cual tampoco puede comprar, pues no le alcanzan sus ganancias para pagarlo.
“AHORITA CON LAS PALETAS, EL PROBLEMA QUE NO TENGO A DÓNDE METER TANTA PALETA PORQUE NADA MÁS SON DOS REFRIGERADOS Y PARA COMPRAR UNA HIELERA NO ME DARÍA, NI ME ALCANZARÍA, NADA MÁS LO QUE PUEDO VENDER”, DIJO.
Generalmente vende unas 100 paletas a lo largo de la semana y va rellenando su refri conforme genera ventas, pero espera que el negocio siga prosperando para generar más ingresos.

