El Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA) dio un giro de 180 grados a 10 años de su creación, pues del proyecto que tenía la aspiración de cambiar la atención de las emergencias y convertirse en un referente a nivel nacional, sólo queda un cúmulo de carencias que no logra cubrir las necesidades de atención pre hospitalaria de la ciudadanía.

Así lo reconocieron paramédicos que laboraron desde que inició el proyecto y quienes se han percatado de la decadencia que día a día se registra en el sistema.

Los rescatistas reconocieron que el primer titular, Eric Varela Cortés, promovía el desarrollo del SUMA, aunque el trato que les daba no era digno; sin embargo, cuando tomó el cargo el doctor Omar Guridi inició una etapa de decadencia, que se mantiene con Luis Alberto García Parra.

“De algún modo el gobierno actual, desde que inició el sexenio quiso desaparecer el SUMA, pero para su desgracia de él y beneficio de nosotros vino la pandemia, sino fuera por la pandemia el SUMA estaría desaparecido. El gobernador no quería que siguiera el SUMA”, aceptó otro técnico en urgencias médicas.

“Hay muchas carencias, faltan soluciones salinas, soluciones Pharma, faltan varios insumos y se está trabajando con el equipo que iniciaron hace 10 años, prácticamente ya lo tuvieron que haber dado de baja,  aparte las ambulancias Ford con las que operamos fueron de las primeras, las RAM ya se acabaron con la pandemia, no se les dio mantenimiento”, reconoció un galeano, que prefirió omitir su nombre.

Los rescatistas explicaron que cuando arrancó el proyecto había 50 ambulancias, que año con año se fueron incrementando hasta que según la información oficial existen 225, dos unidades de incidentes masivos, cinco motoambulancias, 10 SUMA bikes y cinco camionetas de intervención rápida y un camión hospital de campaña.

Al inicio, en la ciudad se montaron 15 bases de operación, asimismo se tenían de respaldo cinco ambulancias más en caso de emergencias mayores; sin embargo, actualmente operan un promedio de cinco ambulancias para la capital del estado y algunas zonas conurbadas.

Mientras que sólo está funcional un camión masivo de emergencias, el cual a veces enciende y a veces se queda parado, dijeron.

Además de que al menos hay 30 ambulancias paradas en el Hospital General del Norte, las cuales no sirven y de las cuales se toman piezas para arreglar las ambulancias que están circulando.

Mientras que las moto SUMA dejaron de existir porque ya no funcionan y están en el deshuesadero.

“Las RAM que estaban se acabaron ahora con la pandemia, como todo estaba cerrado no se les dio mantenimiento, algunas se desvielaron, otras sus cajas tronaron y a parte por la pandemia se les echaba cloro, se lavaba todo el tiempo, la madera, las partes metálicas se oxidaron, ya no son operables, por eso es que ya las que están en el Norte ya están desechadas, son como la segunda parte de ambulancias”, relató otro elemento.

Los paramédicos reconocieron que para operar bien en la ciudad necesitan regresar a las 15 ambulancias activas, sin embargo, aceptaron que no hay personal para  laborar en ellas.

En los inicios del SUMA, cada ambulancia tenía al menos tres elementos a bordo, los cuales eran paramédicos, personal de enfermería y hasta pasantes de Medicina.

Sin embargo, ahora sólo hay dos elementos por unidad y algunos, señalaron, no tienen la capacitación ni experiencia como el personal de antaño.

“Pasó lo de las patrullas, eran demasiadas ambulancias para poco personal, hay poco presupuesto, ya hubo recorte al SUMA, algunos los dejan, otros se van y así están trabajando con pura carencia”, recalcaron.

También hay ambulancias del SUMA pero operando para los hospitales del Sector Salud, al menos 4 para el del Norte, 3 para Cholula y un promedio de 6 en el Hospital de la Mujer.

Sin embargo, las que estaban en convenio en algunos municipios se cancelaron, por mal uso de los ayuntamientos y por falta de personal para operarlas.

“Los municipios que pagaran al SUMA les enviaban una ambulancia y les enviaban personal, pero otros municipios sólo tenían unidades de SUMA para traslados,  ellos ponían a su personal , pero hace tiempo devolvieron las unidades por diversas anomalías, y ya no son funcionales porque las entregaron sin motor o con fallas que sale más caro repararlas, que desecharlas”, revelaron.