Sentencia por violencia vicaria-compressedMadres de la colectiva CAM-CAI que lucha contra la violencia vicaria Fotografía: Especial

¡Se logró, sí se pudo!, celebraron con estas frases quienes acompañaron a Andrea Lezama, víctima de Ricardo N., quien fue vinculado a proceso con prisión preventiva oficiosa por presunta violencia vicaria al haber sustraído al menor Héctor -hace 6 años cuando tenía un año 10 meses-.

La noche de ayer se concretó la primera vinculación a proceso con prisión preventiva justificada, luego de que fuera tipificado por el Congreso del estado el delito en julio.

Andrea Lezama Bonilla, vicepresidenta de Colectiva Amorosas Madres contra la Violencia Vicaria (CAM-CAI) y madre de Héctor, presentó una denuncia en contra de este hombre quien fue detenido en Baja California.

“Creo que este es el primer paso, creo que falta mucho como yo lo había dicho, creo que lo podrían encarcelar pero creo que los años que mi hijo ha sufrido nunca van a ser suficientes (…) yo estoy muy feliz, vamos a seguir luchando, vamos a luchar para que todas podamos estar con nuestras hijas, con nuestros hijos”, señaló Andrea AL AGRADECER A LAS AUTORIDADES, COLECTIVAS Y DEMÁS PERSONAS QUE LA HAN ACOMPAÑADO.

Horas antes, Andrea pidió medidas de protección a las autoridades correspondientes al temer por su vida.

“QUIERO SUPLICARLES QUE SI ALGO ME PASA LE DIGAN A MI HIJO QUE LO AMO, QUE LO AMO CON TODO MI CORAZÓN, QUE JAMÁS LO ABANDONÉ, QUE HASTA EL ÚLTIMO MOMENTO LUCHÉ POR ÉL, AQUÍ ESTOY PARA SALVAGUARDAR LA INTEGRIDAD DE MI HIJO Y LA MÍA”, SEÑALÓ.

La audiencia inicial se llevó a cabo por la jueza María Guadalupe Muñoz Pérez, en el Centro de Justicia Penal del Poder Judicial del Estado de Puebla.

La jueza analizó el caso promovido por la madre del menor, quien acusó a su esposo de quitarle a su hijo desde el 18 de julio del 2016.

En la audiencia Inicial, la jueza escuchó los argumentos de ambas partes, para de esta forma determinar la medida cautelar establecida en el artículo 155 en su fracción XIV del Código Nacional de Procedimientos Penales que considera la prisión preventiva. 

La Ley contra Violencia Vicaria se centra en “la omisión intencional de causar daño a la víctima a través de prejuicio, maltrato, descuido y manipulación de las hijos e hijas, en contra de la madre”.