Falta de alimentos, escasez de agua y productos alimenticios, así como, el cierre de fuentes de empleo son algunas de las inclemencias que los reos del Centro de Reinserción de San Miguel (CERESO) están padeciendo desde que María del Rayo Mendoza Farfán tomó la dirección e intenta recobrar el orden del penal.
Así lo señalaron familiares de internos, quienes reconocieron que la situación cada día está empeorando al interior del reclusorio y que se sienten impotentes de no apoyar a sus reos, pues tienen limitadas las visitas por la pandemia de Covid-19.
Detallaron que en las tiendas se están escaseando los productos por lo que no pueden comprar alimentos básicos, ni siquiera agua, por lo que algunos deben tomar de la llave.
Quienes tienen a sus cercanos en San Miguel argumentaron que la comida que ofrecen no es suficiente para alimentar a todos los reos y que tampoco las están dejando ingresar con mucha despensa por lo que están incrementando las carencias, que de por si ya existían en el penal sobrepoblado y con hacinamiento.
Asimismo, señalaron que les están quitando las fuentes de empleo al cerrar negocios luego de la intención de quitarles el control a algunos internos y estiman que son medidas implementadas para un reordenamiento como estrategia de la nueva directora.
Los familiares indicaron que acudirán a Derechos Humanos a fin de que visitadores ingresen al CERESO y den fe de los abusos y carencias que están sufriendo en los últimos meses los internos.
Afirmaron que la medida que está tomando Mendoza Farfán no resolverá el problema de la inseguridad ni abusos de fondo y sólo generará otro problema en el penal, en donde afectará reos, que no están vinculados con la delincuencia interna.
Se manifiestan familiares en redes sociales
A través de redes sociales, los familiares publicaron un comunicado a la opinión pública en el que argumentan que el área laboral, no funciona porque no les generan empleos a los reos en el penal, el área de trabajo social trata despectivamente a la los familiares y parece que les hace un favor.

Además de que en el servicio médico no hay medicamentos, ni tampoco atienden a los enfermos a menos que vean que están graves, mientras que el departamento jurídico, hace todo menos, ayudar a los internos.
“Directora del penal si quiere quitar el consumo de todo tipo de droga, excelente, pero trabaje en programas que ayuden a dejar dichas sustancias, si quiere impedir el ingreso de alimentos del exterior muy bien, pero destine recursos para alimentar a los más de 4 mil internos y no solo a 600”, escribieron en el comunicado.
También pidieron que mejoren los salarios del personal para que no se preste a negocios turbio dentro del penal y que afectan a los internos.
“Ponga a trabajar a todos los departamentos, ayúdelos a cumplir su función, no todo es culpa de los custodios. Si el salario de la policía estatal custodia fuera digno, no buscarían dinero extra. Por último no permita que se salga de control la poca tranquilidad que tiene el penal de San Miguel, los traslados no son la solución”, recalcó.

