Tres estudiantes del Instituto Francisco Esqueda están denunciados ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por golpear a un menor de secundaria durante una clase deportiva.
La madre del agredido, quien prefiere guardar el anonimato para evitar represalias, relató que el 2 de mayo,tres jóvenes de 12 y 13 años amedrentaron a su hijo y comenzaron a golpearlo hasta dejarle moretones en diferentes partes del cuerpo.
El agredido, de 12 años, ya había sufrido ataques en el salón, por ello prefería convivir sólo con una de sus hermanas, quien estudia en el mismo instituto, ubicado en la colonia Los Remedios, en la 6 Oriente, entre 18 y 20 Norte.
“Honestamente seguimos sin saber el motivo, de hecho el niño se había integrado a clases después de Semana Santa porque había niños en el salón que lo acosaban y la escuela no hizo nada para frenar la situación”, recalcó.
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La madre de familia lamentó que cuando su hijo fue agredido estaba presente un profesor de deportes, quien dijo no se percató de los hechos por dar clase a las niñas.
“Fue frente al maestro, nadie intervino, ni maestros ni directivos… Estuvieron enterados hasta que yo llegué al día siguiente a presentar la queja; el director me dijo que le diera un día para investigar y después no me dio la cara hasta que mi abogado lo encaró”, explicó.
Ante la omisión de las autoridades educativas y el poco interés por resolver el conflicto, la madre de familia acudió ante la FGE para denunciar los hechos, por el delito de lesiones dolosas.
“Realmente estos niños, a pesar de la actitud de la institución y la escuela, necesitan atención urgente. No los voy a parar, ellos van a salir ganando y van a ser delincuentes juveniles… Si se atrevieron a golpear a mi hijo en medio de la clase de deportes”, sentenció la madre de familia.
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ESCUELA, DESINTERESADA
La mujer argumentó que el proceso está en curso, pero la escuela no ha querido presentar los videos ni información que solicitan las autoridades, por lo que están por emitir el segundo requerimiento para que abone a la investigación.
También explicó que con la intención de llegar a un acuerdo se reunió en la institución con los padres de familia, directivos y la supervisora de la SEP, allí la amenazaron y acusaron de generar un conflicto que pone en riesgo a la institución.
“Incluso me hicieron reunirme con los padres de familia de los agresores; el papá de uno me amenazó, que por mi culpa su hijo tenía que ir a terapia psicológica. La supervisora en la misma reunión se aventó el atrevimiento de decir que es normal que sucedan esas situaciones, pero no es normal que los papás denuncien”, resaltó.
La madre de familia señaló que para tratar de justificar la agresión, las autoridades escolares trataron de inculpar al menor de haber grabado a sus compañeras, cuando ante el director el joven demostró que sólo tenía fotografías del pizarrón con apuntes de la clase.
“Pusieron 20 mil pretextos, incluso una maestra comenzó a decir que mi hijo estaba acosando a las niñas desde hacía meses; un día la maestra le quitó el teléfono y lo exhibió frente a todo el salón, lo llevó a la dirección y después de que ellos tuvieron el celular en resguardo, lo desbloqueó y vieron que sólo eran fotos del pizarrón no había una sola de una niña y se retractaron de su mentira, pero ahora se querían eximir de culpas, señalar que era él culpable de que lo hubieran golpeado”, narró.
La mamá del estudiante explicó que levantó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla, donde quedó asentado el hecho para evitar que lo usaran en contra del menor, cuando no tenían pruebas y ella había documentado los hechos al momento del señalamiento.
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Hasta ahora, dijo, los agresores fueron suspendido 5, 10 y 15 días y no de manera definitiva, como lo marca el manual de convivencia de la institución.
Su hijo, en tanto, toma terapia psicológica por parte del DIF y particular por estrés postraumático, depresión y aislamiento.
Los afectados piden reparación del daño de los lentes del menor y el pago de los gastos derivados de la agresión, la cual es tabulada por su defensoría, afirmando que no quieren lucrar ni obtener más que lo que las autoridades establezcan.
Por ahora, el menor y sus hermanos deben educarse a distancia para evitar más agresiones o represalias, a fin de que presenten los exámenes a fin de año en la SEP y acrediten el nivel escolar.
“No lo puedo cambiar de escuela porque está por terminar el ciclo escolar, ya no es posible, mandan actividades y las mandan cuando quieren; ya conseguí guías y si tienen que presentar los exámenes en la SEP lo harán, en caso de que la escuela se ponga pesada no los pueden reprobar”, dijo.

