Ritmo, música e imaginación fue lo que Pingolina, cuenta cuentos, impregnó en los niños, espectáculo que se llevó a cabo en el andador cultural del Complejo Cultural Universitario, (CCU), durante la tarde del domingo.
Pingolina le narró diferentes cuentos a los pequeños, a quienes les echó a volar la imaginación con la historia del “Cocodrilo que se quería comer a un niño”, hasta el mosquito que se percató que no era el animal más rápido de todos.
También les puso ambiente al ponerlos a bailar y a cantar con diferentes coreografías y ritmos que les alegraron la tarde a los pequeños y sus papás, además de que probó su destreza.
Con su estilo, Pingolina activó a todos los espectadores, que estaban renuentes a sumarse a las actividades infantiles y al final terminó robándoles sonrisas.
La cuenta cuentos fue parte de las actividades dominicales del escenario artístico en donde también se presentaron los acrotelas Puebla, con acrodanza, Carlitos Monfi, con canciones infantiles y La Titireta, que también atrajo al público con cuentos.

