La madrugada del viernes 4 de noviembre, estudiantes de la Escuela Normal Rural Carmen Serdán, de Teteles de Ávila Castillo, y de la Normal de Ayotzinapa, tomaron las instalaciones en Teteles, en el estado de Puebla, agrediendo a los compañeros que no participaron en la protesta de la Ciudad de México.
A través de redes sociales se difundieron los actos de violencia por parte del grupo disidente contra aquellos jóvenes que no participaron en estas protestas, quienes fueron golpeados y hostigados.
Al respecto, la Secretaría de Educación en el estado emitió un comunicado en el que condenó los actos de violencia. No obstante, manifestó la apertura de una mesa de diálogo para poder reanudar las actividades.
“La Secretaria de Educación manifiesta su disposición al diálogo para reanudar las actividades con respeto al Estado de Derecho y la libertad de las jóvenes, que sólo desean un espacio de desarrollo profesional”.
PIDEN ALTO AL HOSTIGAMIENTO
Por su parte, la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) y la Escuela Normal Rural Carmen Serdán (ENRCS), en la que exigen una mesa de diálogo con autoridades de la SEP y un alto al hostigamiento y respeto a la organización.
Señalaron que posterior al bloqueo del jueves 3 de noviembre en el eje central de Bellas Artes en la Ciudad de México, la madrugada del viernes 4 de noviembre el gobierno federal desplegó un operativo policiaco que calificaron como agresivo y que acusaron hubo daños a los autobuses en que se transportaban.
Desde hace dos meses los normalistas han llevado a cabo movilizaciones y otros actos para que las autoridades, tanto del estado de Puebla como federales, escuchen sus demandas para detener el proceso de privatización de la institución, amplíen la investigación sobre la muerte de dos estudiantes, reintegración de dos jóvenes expulsados y el cese de las “autoridades corruptas”.

