Por: Diana Segovia
Aristóteles Campos Flores es un líder social que ha llevado progreso y bienestar a cientos de campesinos, amas de casa, estudiantes, comerciantes y colonos, en varias zonas del estado, y ahora en Ocoyucan y la zona conurbada.
En este sentido, Campos Flores inició el desarrollo de su liderazgo cuando entró a la secundaria y fue en esta etapa que descubrió su vocación como activista de las causas sociales.
Su larga trayectoria lo ha llevado a residir en Huauchinango, Tehuacán, Amozoc, Libres, San Martín Texmelucan y en Ocoyucan.
Por ello, lo reconocen como un hombre sencillo, querido por el pueblo y respaldado por su gente, ya que a través de la gestión y la lucha social ha conseguido grandes obras.

Por ejemplo, durante su estancia en San Martín Texmelucan, logró dotar de agua potable y drenaje a la zona norte de Texmelucan con la construcción de un pozo profundo.
A la vez que se preocupó por mejorar las vías de comunicación de este municipio, logrando varias pavimentaciones en diversas zonas.
Cabe señalar que logró generar estabilidad en el tianguis de Texmelucan, pactando la unificación de lo que se conoce como el G24 de los tianguistas, alcanzando así el cese de varios conflictos que las autoridades no querían atender debido a la complejidad y dificultad de la cuestión.
Mientras que en el terreno educativo, Aristóteles Campos logró en la zona conurbada la adquisición del terreno, la clave y la construcción del Preescolar Nueva Creación en Texmelucan, de la Secundaria Técnica No. 143 en Santa Ana Xalmimilulco, del bachillerato Calmécac en Huejotzingo y del Bachillerato Digital en Santa Rita Tlahuapan, así como una secundaria y un bachillerato en Santa Ana Xalmimilulco.
Estudiante reconoce a Aristóteles Campos: “es un buen hombre”
La joven Margarita, estudiante del Bachillerato Calmécac de Huejotzingo, comentó que: “aún recuerdo cuando estaba pequeña y veía a mis papás ir y venir con el señor Aristóteles, decían que la gente se tenía que unir para apoyar sus proyectos, en especial la construcción de la que hoy es mi escuela”.
A veces veía a mis papás dudar, pero cuando se donó el terreno, después se tramitó la clave y se construyó la institución, todos empezaron a ver al señor como una persona de acciones.
“Él nunca se benefició de esta escuela, no cursó sus estudios en ella, pero se alegró mucho cuando egresó la primera generación de estudiantes de mi bachillerato; eso me contó mi papá. Por todo esto, yo le tengo mucho respeto, porque es un buen hombre y es amigo de nosotros, los que menos tienen”, dijo.
Amas de casa agradecen trabajo de Aristóteles
Doña Sarid, quien habita en la colonia Libertad Antorchista, dijo: “cuando no teníamos luz, vino el ingeniero Aristóteles y nos iluminó con su trabajo y esfuerzo, nos juntó a todos y nos puso a gestionar, para que nadie en la colonia tuviera que depender de las velas y los cerillos”.

Más tarde, continuó, cuando era evidente que no teníamos agua, hizo el mismo ejercicio, logrando que en nuestra colonia se construyera un pozo profundo que hoy, gracias a la instalación de tanques de distribución, todos tenemos agua, podrá faltar lo que sea, pero agua, tenemos.
“Y cómo si no bastara lo que ya había hecho, nuevamente nos unió y nos ayudó con la introducción del drenaje sanitario y buscó la manera de que no caminaremos entre lodo, pavimentando varias calles de la colonia”, explicó.
Comerciantes ven en Campos a un líder
El ciudadano Carlos Alberto, comerciante del Tianguis de San Martín, asegura que “gracias al trabajo del ingeniero Aris nosotros nos hemos beneficiado mucho, hemos obtenido calles pavimentadas, así como el techado mismo de una parte importante del tianguis”.
Pero, lo que más rescata, es que les dio “unidad y cierta paz para los que aquí trabajamos, algo que ninguna autoridad quiso hacer”.
“Siempre he tenido a mi líder en buena estima, cuando nos dijo que él era un hombre de hechos, nosotros lo dudamos, porque todo aquel que hace política dice lo mismo, pero a él, a él nadie le puede reclamar nada, porque cumplió cada uno de los acuerdos que hizo aquí en el tianguis”, afirmó.
Por eso, puedo asegurar que es un hombre bueno y honrado, alguien a quien vale la pena seguir en la lucha por un mundo y una vida mejor para todos.

