Aguacate poblanoFotografía: Archivo Agencia Enfoque

A pesar del sabor y la calidad el aguacate poblano no ha logrado posicionarse en el mercado americano. Son pocos los productores que han logrado “cruzar” la frontera, además de que es poco redituable.

De acuerdo con el documento, “La Historia del Aguacate en México”, el aguacate tuvo su origen hace 12 mil años en una cueva del municipio de Coxcatlán, dónde existen los primeros indicios de su “domesticación”.

A pesar de ello, Puebla no es el principal productor de este fruto siendo Michoacán el más grande a nivel nacional.

La entidad poblana se ubica en el séptimo puesto con una producción de 16 mil toneladas por año, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).

Esto resulta insuficiente para satisfacer las necesidades del “extranjero”, pues el aguacate poblano, en su gran mayoría, solo se comercializa en el mercado nacional, debido a los altos costos y múltiples requisitos que deben cumplir los productores para obtener la certificación que les permita exportar.

Detrás de las cancelaciones de Estados Unidos al aguacate michoacano debido a una “plaga” y presuntas amenazas a funcionarios norteamericanos, se encuentra también una supuesta “triangulación” de producto, pues frutos poblanos son vendidos al extranjero como si se cultivara en Zitácuaro.

Las cancelaciones, han provocado un alza en los costos del aguacate, el cual ha llegado a cotizarse hasta en 120 pesos el kilo en algunos centros comerciales; mientras que en el mercado se encuentra entre los 60 y 80 pesos, dependiendo de la variedad.

Por ello, los productores poblanos prefieren concentrarse en el mercado nacional donde han ido ganando terreno, pues son los principales distribuidores en la zona turística de Cancún y Playa del Carmen.