El gobernador Miguel Barbosa rechazó que la muerte de Raúl B, un interno del penal de San Miguel, se haya debido a que no le suministraran los medicamentos que necesitaba, como señalaron la hija del fallecido y su defensa legal. Agregó que incluso fue la hija del actor quien no aceptó que su papá estuviera en prisión preventiva en su domicilio.
Raúl B contaba con 73 años de edad y murió apenas una semana después de haber ingresado al penal de San Miguel. El reporte oficial indica que poco después de tomar un tratamiento médico.
Sin embargo, Ángeles B, hija del fallecido, denunció una presunta negligencia, señalando que Raúl había amenazas de otro internos, por lo que pidió que el caso sea investigado como homicidio. En su momento también se acusó tortura en su contra.
Aunque mediante un video la hija responsabilizó de los hechos al personal a cargo del penal, el mandatario señaló que fue ella quien se negó a brindar su casa para que su padre estuviera en prisión preventiva domiciliaria.
“Cuando va la Policía Estatal, en el domicilio platican con la hija del señor, la hija que hoy está declarando. Ella rechaza tener al papá en el domicilio como lugar para que estuviera en prisión preventiva domiciliaria. Todo está por escrito.”
Raúl B padecía de VIH y la defensa argumentó que mientras estuvo recluido le negaron los retrovirales necesarios en su tratamiento. Se le había impuesto la medida cautelar de prisión preventiva por los delitos de portación de arma de fuego y amenazas.
“Tengo el informe también de que todos los medicamentos retrovirales se le estuvieron proporcionando al señor, lo tengo por escrito. Ese documento de reclusorio ya fue enviado a la Fiscalía General del Estado para que conste en las actuaciones derivadas del fallecimiento”.
El gobernador afirmó que incluso se cuenta con las fechas en las que le fueron suministradas los retrovirales y demás pastillas que Raúl B necesitaba.

