La muerte de Dobby en Puebla, un perrito rescatado de casi tres años de edad, ha generado indignación en redes sociales luego de que su familia denunciara que ingirió alimento con veneno que presuntamente alguien habría arrojado desde un edificio hacia su domicilio.
A través de la cuenta de Instagram “Justicia por Dobby“, las personas tutoras del perrito dieron a conocer el caso y solicitaron el apoyo para obtener imágenes de cámaras de seguridad o cualquier información que permita identificar a quien resulte responsable.
De acuerdo con el relato, los hechos ocurrieron el 24 de julio, cuando Dobby salió al jardín de la vivienda, como acostumbraba hacerlo para realizar sus necesidades.
Minutos después, comenzaron a notar un comportamiento inusual. Al salir a revisarlo, lo encontraron convulsionando y con vómito espumoso.
Por lo que de inmediato lo llevaron a la clínica veterinaria para su valoración.
Según el informe médico compartido por los tutores, Dobby ingresó al hospital veterinario a las 6:59 horas en estado crítico, con convulsiones, dificultad respiratoria, hipotermia, taquicardia y ausencia de respuesta pupilar.
El documento señala que los análisis clínicos detectaron falla multiorgánica y alteraciones importantes en los parámetros de coagulación.
Con base en los hallazgos clínicos y de laboratorio, el equipo veterinario concluyó que el cuadro era altamente compatible con una intoxicación por un anticoagulante tipo warfarina, aunque precisó que la confirmación definitiva dependerá de pruebas toxicológicas específicas.
Ante el deterioro irreversible de Dobby y con autorización de la familia, el personal médico practicó eutanasia humanitaria a las 11:30 horas, con el objetivo de evitar un mayor sufrimiento.
“A pesar de todos los intentos, a pesar de todo el medicamento, oxígeno, lavado gástrico, mi perrito no sobrevivió, mi perrito se murió, murió por eutanasia ya que todo su cuerpo por adentro estaba destruido”, explica la dueña.
Presentan denuncia ante la Fiscalía por muerte de Dobby
La dueña de Dobby informó que ya presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE), por lo que existe una carpeta de investigación para esclarecer lo ocurrido.
Asimismo, explicó que decidieron hacer público el caso para solicitar que las investigaciones avancen y evitar que otros animales sufran una situación similar.
“Envenenar a un animal no es una broma ni una travesura; es un acto de maltrato animal que debe investigarse y sancionarse“, expresaron en sus redes sociales.
La familia sostiene que el perro no salió a la calle, por lo que considera que el alimento con el que presuntamente se intoxicó se lanzó desde uno de los edificios cercanos.
“Mi perro ni siquiera salió a la calle y lo envenenaron dentro de mi propia casa (…) ninguna persona y ninguna familia tiene que pasar por esto y menos en su propia casa”.
En sus publicaciones también afirmaron que algunos residentes de la Torre Santa Fe, en Santa Cruz Buenavista, presuntamente se niegan a proporcionar información para colaborar con la investigación.
“Dobby era un miembro de nuestra familia. Su muerte nos ha causado un dolor inmenso y no vamos a quedarnos callados. Estamos reuniendo pruebas, testimonios y cualquier información que ayude. Si algún vecino cuenta con cámaras de seguridad o tiene información relacionada con lo ocurrido, les pedimos que nos contacten”, escribieron.

