El costo de la canasta básica alimentaria continúa representando uno de los principales desafíos para la economía de los hogares en Puebla y México.
Así lo afirmaron investigadores del Centro de Investigación e Inteligencia Económica (CIIE) de la UPAEP advirtieron que, aun cuando la inflación general muestra una tendencia descendente, el precio de diversos alimentos esencialesmantiene presiones que impiden que una familia que depende de un salario mínimo pueda cubrir sus necesidades alimentarias básicas, especialmente en las zonas urbanas.
Durante la presentación del Monitor de Alimentación y Pobreza Regional, Alfonso Mendoza Velázquez, director del CIIE, anunció que el reporte utiliza la metodología del CONEVAL, que retoma el INEGI, pero adaptada para estimar el costo de la canasta básica por entidad y ciudad, permitiendo observar las diferencias regionales.
Por su parte, Óscar Salomón Castañeda, profesor e investigador, informó que los productos que registraron los mayores incrementos de precio durante junio fueron la papa, la cebolla y la manzana, tanto en zonas urbanas como rurales.

Precisó que el aumento en el precio de la papa responde a problemas de oferta derivados de condiciones climatológicas adversas que redujeron las cosechas en estados productores como Sonora, Sinaloa, Estado de México y Puebla que concentran alrededor del 75 por ciento de la producción nacional.
En cuanto al costo de la canasta alimentaria por persona, explicó que: A nivel nacional la canasta rural alcanzó 1,907.63 pesos, mientras que la urbana llegó a 2,553 pesos.
En Puebla, la canasta rural se ubicó en 1,815 pesos, mientras que la urbana alcanzó 2,407 pesos.
Mientras que en la ciudad de Puebla el costo fue prácticamente el mismo: 1,816 pesos en zona rural y 2,406 pesos en urbana.
Subrayó que, de manera consistente, las canastas urbanas resultan más costosas debido al comportamiento de los precios en las ciudades.
En Puebla, familias con salario mínimo no pueden costear la canasta básica
Viviana Elizabeth Zárate Mirón, profesora e investigadora de la Facultad de Economía y del CIIE UPAEP, presentó un ejercicio que calcula cuánto necesita una familia integrada por cuatro personas cuando únicamente uno de sus integrantes percibe un salario mínimo.
Los resultados muestran que en ninguna entidad del país la canasta básica urbana puede cubrirse completamente con un salario mínimo, con excepción de Tabasco, donde apenas quedarían disponibles 26 pesos después de adquirir los alimentos.
En el caso de Puebla, explicó que una familia enfrenta un déficit aproximado de 177 pesos mensuales, cantidad que obliga a dejar fuera algunos productos básicos de la alimentación.
En zonas rurales el panorama mejora ligeramente, ya que varias entidades presentan un pequeño superávit; sin embargo, aclaró que dicho excedente resulta insuficiente para cubrir otros gastos indispensables como transporte, educación, salud o vivienda.
La académica destacó que estos resultados permiten dimensionar las dificultades que enfrentan miles de hogares mexicanos y constituyen una herramienta útil para el diseño de políticas públicas orientadas al fortalecimiento del ingreso familiar.
Los especialistas señalaron que, aunque los ingresos siguen siendo insuficientes, existen acciones que pueden ayudar a las familias a maximizar su poder de compra.
Expertos recomiendan:
- Comparar precios entre mercados municipales, centrales de abasto y supermercados antes de realizar las compras.
- Sustituir temporalmente productos con fuertes incrementos, como la papa o la cebolla, por otros alimentos de temporada con mayor disponibilidad y menor costo.
- Planificar las compras priorizando productos esenciales y evitando adquisiciones impulsivas.
- Aprovechar los productos estacionales, cuyo precio suele disminuir por una mayor oferta.
- Dar seguimiento a los reportes de precios para identificar el mejor momento para adquirir determinados alimentos.
A nivel de política pública, los investigadores consideraron necesario fortalecer la producción nacional de fertilizantes para disminuir la dependencia de importaciones.
Asimismo, señalaron que los programas sociales continúan funcionando como un mecanismo de apoyo para miles de familias cuyos ingresos laborales no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas, aunque coincidieron en que el objetivo debe ser que el salario permita sostener por sí mismo el gasto familiar.
Como mensaje final, Alfonso Mendoza destacó que la inflación anual continúa desacelerándose y se aproxima nuevamente al objetivo del Banco de México.
Indicó que durante junio la inflación en el estado de Puebla fue de 2.43%, mientras que en la ciudad de Puebla alcanzó 2.46%, cifras inferiores a la meta nacional.
No obstante, advirtió que los alimentos mantienen una dinámica distinta y continúan creciendo por encima de la inflación general, por lo que será indispensable mantener un monitoreo permanente de la evolución de la canasta básicadurante el resto del año.

