De dos días hasta un año es lo que invierten las y los artesanos para dar color y forma a las piezas de arte de barro policromado para la decoración de espacios.
Así lo relato para Alcance Diario, Celestino López Hernández, artesano de Barro policromado en Izúcar de Matamoros, quien se adentró desde hace más de 23 años en la producción de artesanías.
Desde el tamizaje de barro y hasta la elección de colores para cada pieza, los artesanos colocan un poco de su corazón para llevar a distintos lugares una parte de lzúcar de Matamoros.
En este sentido, Celestino expuso que desde un inicio la elección del material es importante, pues se busca la mejor calidad para cada pieza.
Asimismo, señalo que el proceso inicia con el tamizaje de barro, posteriormente se moldea la pieza para así dejarla secar y posteriormente llevarla al horno.
“Suena sencillo”, dice, sin embargo, solo en estos pasos se llevan alrededor de dos días.
La pieza, tras sacarla del fuego directo, se lleva a lijar para quitar las imperfecciones y se blanquea, para así arrancar con su proceso de decoración.
La última parte de su elaboración es clave, ya que lleva una parte esencial de las y los artesanos, pues se eligen los colores y se dedica más de una hora para colocar pinceladas finas en toda la pieza.
Así, cada pieza lleva un largo proceso, lo cual hace válido el precio de cada artesanía, pues van desde los 50 pesos y hasta los 5 mil pesos.
Sin embargo, el artesano expuso que hoy en día aún se enfrentan al “regateo”, por lo que desde su negocio ‘CLL ART’ han comenzado a elaborar tres tipos de línea para los diversos mercados.
Finalmente, llamó a valorar el tiempo y trabajo que invierten en cada pieza de arte de barro policromado.

