UDLAP Libre, fue el clamor de estudiantes de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y comunidad universitaria de diferentes casas de estudio, al marchar desde la Recta a Cholula hasta el zócalo de Puebla.
Por más de tres horas, los jóvenes se manifestaron con la intención de alzar la voz para visibilizar su lucha.
Además, pidieron al gobierno de Puebla -encabezado por Miguel Barbosa- que regrese legalmente el campus a la Fundación Mary Street Jenkins, dirigida por Margarita Jenkins de Landa.
Los estuiantes se reunieron en la glorieta de la UDLAP a las 13 horas y una hora después avanzaron sobre la Recta a Cholula, entre gritos de “UDLAP Libre” y “Fuerza UDLAP”, así como porras para el nombre de su universidad, hasta llegar a la colonia La Paz.
Cuando el contingente avanzaba por avenida Juárez y 25 Oriente, estudiantes de otras universidades como Ibero Puebla, UPAEP, Anáhuac y Tec de Monterrey, se unieron al grueso de los Aztecas como muestra de solidaridad.
Asimismo, alumnos del CIDE también se adhirieron a la marcha por una “UDLAP Libre”, tras señalar que respaldan las protestas pues es un conflicto que afecta a toda la comunidad universitaria.
Los jóvenes llegaron al Paseo Bravo y posteriormente caminaron sobre avenida Reforma hasta llegar al zócalo de Puebla, donde se congregaron frente a Palacio Municipal.
“Estamos formados de plumas, de plumas que yo llevo en mi penacho, de plumas construimos nuestros sueños”, fue el himno que unió las voces de los estudiantes, quienes aseguraron que reinó la unidad, a pesar de que algunas autoridades no creían que lo lograrían.
Frente a Palacio Municipal pidieron que Armando Ríos Pitter, quien fue designado por el gobierno del estado para dirigir la UDLAP, renuncie a la institución y el gobernador Miguel Barbosa no intervenga en la pugna.
Los estudiantes entonaron Cielito Lindo y relataron sus experiencias al no tener clases ni laboratorios presenciales. Los jóvenes aseveraron que seguirán el plantón de forma indefinida para seguir con su exigencia.
La marcha de los estudiantes de la UDLAP transcurrió sin alteraciones al orden público ni lesiones ni agresiones, pues se mantuvo la civilidad al manifestar sus ideales.

