Al interior de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) lo principal son los peatones y las personas con discapacidad, de acuerdo con su pirámide de movilidad, que tiene la intención de reconfigurar hábitos y prácticas en la vialidad bajo parámetros de sustentabilidad, eficacia, seguridad, salud y equidad.
Lo segundo en importancia son los ciclistas, luego de que muchos estudiantes lleguen en bici a la casa de estudios o bien se sumen al programa de Lobobici de la BUAP, lo que permite que les presten unidades para moverse al interior de Ciudad Universitaria, de la zona de Angelópolis o en el parque lineal universitario.
Posteriormente tiene preferencia el Sistema de Transporte Universitario (STU) y el Lobobus, pues son transportes destinados para la comunidad tanto fuera como dentro de diferentes instalaciones universitarias.
En cuarto lugar están catalogados los proveedores y las unidades de carga y en último lugar los automóviles y las motocicletas.
Las autoridades universitarias han emitido una serie de recomendaciones para hacer más amena la convivencia con las diferentes unidades de movilidad.
A los ciclistas les piden que con los brazos anuncien sus vueltas, los altos y utilicen el timbre si van a rebasar.
Mientras que a los conductores les recordaron que los campus universitarios son zonas 30, porque así se reduce la incidencia y gravedad de los hechos viales a fin de propiciar un ambiente tranquilo y seguro.
Además de que es menor la contaminación que generan, así como, en caso de un hecho vial, los transeúntes tienen un 30 por ciento de probabilidad de resultar ileso y un 5 por ciento de morir.

